domingo, 13 de enero de 2008

6 más 2

La otra mano nos ha invitado a comer en su casa.

Ha elegido como plato una especialidad de su familia cuya receta pasa de madre a hijo (espero que también de padre a hija para que no se rompa la cadena)

6 chicas y las 2 manos.

Se da la circunstancia de que ninguna de las 6 chicas vive en pareja y ninguna tiene hijos.

Las dos manos tienen hijas y han vivido en pareja largo periodo de sus vidas.

De los 8 comensales, 6 trabajan en periodismo y 2 son normales (je, je).

Con estos ingredientes y justo antes del postre surge una discusión de política bastante insulsa (con perdón). Pero acompañando a los helados tiene lugar una sabrosa tertulia sobre sexo y otras cosas de las parejas. Esta conversación podía haber resultado igual de manida, pero no es así.

Es muy poco frecuente que en este blog se hable de sexo, es porque la línea editorial no pasa por ahí. Pero hoy vamos a hacer una excepción. Recojo aquí algunas de las perlas que se vertieron en esa reunión.

B. ha leído en algún sitio que la líbido masculina y femenina tienden a igualarse sobre los cuarenta (por incremento de la femenina y decremento de la masculina). B. se muestra muy esperanzada ante la próxima llegada a su vida de esa situación.

Otra B. declara que cree en el amor y que la infidelidad (masculina) es una canallada y una ignominia y a quien la comete había que cortársela en rodajitas. No se muestra igual de contundente con la infidelidad femenina.

I. dice que ella es la que más cree en el amor de todas las que están ahí, pero es interrumpida de súbito y al unísono por sus compañeras. Se oye "eso en lo que tú crees se llama calentón, bonita". I. se defiende: "Os aseguro que en esos instantes yo siento amor".

S. dice que ella tenía una amiga que juraba que jamás se enamoraría de un tipo con perro y ahora pasea dos, tan orgullosa. Lo pone como ejemplo de que es mejor no llenarse la boca con condiciones y filtros para no tentar al destino a que nos chulee alevosamente.

M. define el concepto "polvo conyugal" como aquel en que la esposa adopta una actitud tan pasiva que le permite repasar mentalmente si falta algo en la nevera mientras el marido adopta una actitud tan activa que la final de 100m lisos -en comparación- es cansina. Cree que el citado "polvo conyugal" a pesar de su ínfima calidad ayuda a muchas parejas a mantenerse unidas. M. dice que la postura clásica del "polvo conyugal" es la del misionero, pero B. interviene para remarcar que a ella el misionero la vuelve loca.

R. toma nota de todo pero no se define. Ella ya tiene muy avanzada la decoración de su piso.

La otra mano dice que uno de los indicadores de mala calidad en la relación es exhibir ropa interior con los elásticos muy sobados y que el declive de una relación sexual se hace patente el día en que la flatulencia es consentida, y que cuando es celebrada (con risas u ola de las sábanas) la cosa ya no tiene arreglo.

Esta mano dice que el "venga, andaaa vs. hoy no, cariño" sostenido y compulsado es una luz roja intermitente con una sirena danger danger y lo que viene después puede ser explosión nuclear, terremoto, inundaciones, bombardeo, epidemias, etc. pero nunca nada bueno.

Al final, y con pesar, todos estamos de acuerdo en que las estadísticas son demoledoras: "la vida en pareja parece incompatible con una sexualidad satisfactoria a medio plazo". Para contener el desasosiego que nos produce esta certeza sacamos la Wii y nos echamos unas partidas.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Si se deduce que hay que optar por una u otra opción... Veo que todos/as, finalmente, habéis optado por la misma...

Anónimo dijo...

Querida mano,

sigo sin saber cuál de las dos manos eres, pero lamento decirte que este post me parece que está lleno de topicazos, si querías dejar constancia de cuantos hay, es una buena colección.

Y la conclusión refleja el mayor de todos los tópicos. Es cierto que estando soltero se tiene mucha más variedad de amantes, pero eso, seguramente ya lo sabes, no significa que la calidad del sexo sea mayor. La compenetración y el conocimiento que se alcanza con una pareja, el hecho de que se comparta mucho más que sexo en la cama ponen el sexo en pareja en otra dimensión.

No es que ni lo uno ni lo otro sea mejor, son experiencias distintas.. pero dejemónos de tópicos.. que ya está bien por hoy