Hoy el cielo de Madrid está lleno de nubes. Va del blanco al gris y no hay quien le saque de ahí. Hace unos días estaba azul perfecto. Doy vueltas, lo miro del derecho y del revés. Nada. Es como si lo hubieran tapiado. "Hola, estoy aquí". Nada.
Ójala yo fuera un tipo fuerte a quien le da igual el color del cielo. Ójala yo fuera paciente y pudiera sentarme a esperar a que se fueran las nubes. Ójala fuera un tipo talentoso que supiera descifrar azules en estos blancos y grises. Ójala yo fuera un niño y me entretuviera jugando con la arena en vez de levantar la vista buscando el sol.
Pero no. No lo soy.
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1 comentarios:
Bueno, no se si es lamentación o un alivio esto que dices, sin embargo ¿que eres?
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