viernes, mayo 29, 2009

No

Tenemos el no y tenemos el sí.
Damos el no y damos el sí.
Compartimos el no y también el sí.
Hay gente de no.
Y hay gente de sí.
Aunque la mayoría somos sí o somos no
dependiendo del día.

Lleva ya un par de semanas instalada en el no.
No para mí, no para ella y no para todos sus compañeros.
Al principio, yo le hacía cosquillas, le metía la mano debajo de la blusa (eso siempre le ha hecho reír, y la risa es el paradigma del sí) pero ya no. Ya todo no, de un tiempo a esta parte todo es no.

Me pregunto qué habrá después de sus noes, aparte de tierra quemada. Me pregunto si nacerán síes tímidos, o habrá un gran sí que se ocultaba debajo de todos esos noes.

No lo sé. Y no sé si me quedaré hasta el final. Para preservar mi ramillete de síes preferidos yo también debo decir, alguna vez, no.

1 comentarios:

artemiza dijo...

Piensas demasiado las cosas, y la vida. Y para vivir, se necesita acción.. creo.