viernes, 23 de octubre de 2009

De mar

1 comentario:

Anónimo dijo...

Así son las noches, o al menos algunas. Te acechan con sus negras sombras, te acosan, y a veces, hasta te derriban.
La soledad y la noche,¡menuda simbiosis!. Pero aún peor, la noche compartida, y el alma en soledad.
Por suerte, después amanece.
ALL.