domingo, 13 de diciembre de 2009

Helada

Hiela.

¿Dónde se meterán las lagartijas cuando hace tanto frío?

Ya, hibernan, pero en sus cuevas o resquicios debe helar también, no me las imagino horadando veinte metros hacia abajo. ¿Cuántas llegan a la primavera fiambre, tiesas como la mojama? No quiero ni pensarlo.

Que pasen todo ese tiempo sin comer puedo llegar a entenderlo. Sin correr. Sin ver el cielo. Pero ¿sin comunicarse? Incluso las lagartijas necesitan comentar la nevada con otras lagartijas.

La comunicación, llámese cariño si se quiere, es universal. Las lagartijas en invierno tienen que practicarla de alguna manera. ¿Cuántas llegan a la primavera fiambre, tiesas por la mudez y el olvido?

¿Y yo?

No son suficientes los yogures de soja y frutos del bosque. Riquísimos.

Recuerdo la obra el Tercer Cuerpo de Claudio Tolcachir que vi en el Teatro Español hace un mes y algo. Hermosa y terrible. Que hablaba precisamente de eso, de lagartijas. Me quedo helado. Hablando conmigo mismo. Contestándome. Escuchando el eco. Ya me sé mis razones y mis sinrazones.

No es suficiente.

Anticongelante.

Daría más o menos la mitad de mi reino por un caldito.

1 comentario:

MeTis dijo...

mas bien creo que necesitas un valium, cada vez se te veo mas "ido"...(sin animo de ofender)