miércoles, 2 de noviembre de 2011

Cariciohólico

Domingo por la noche de una semana sin domingo.

Sin domingo y sin sábado.

Me vierto en la cama con el propósito de disolverme en ella,
de ser cama durante unas cuantas horas.

El último pensamiento es una conclusión terrible:
tengo 35 años y soy cariciohólico.

Publicado en a2manos el 06,06,2005 bajo el título Domingo con un éxito inusitado de comentarios.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Todos los somos. O deberíamos serlo.
Sí, mejor eso segundo: el mundo iría mucho mejor de lo que va.