Se ha levantado,
se le habia hecho tarde.
Se ha olvidado la pulsera en la mesilla.
Ha dejado un hueco en la cama. El sol iluminaba ese hueco en exceso, como el redondel del cañón en un escenario un instante antes de que salga el artista. Pero en este caso el artista había hecho mutis por el foro. He alargado la mano hasta la mesilla y he cogido algo de mi amigo Bukowski. He leído un par de poemas intensos, cargados de verdad. Y he dejado el libro vuelto con las cubiertas hacia arriba, como una casita de dibujos animados, justo en el sitio que ocupó ella.
Caliente aun,
primero por su cuerpo.
Y después por el sol.
Creo que al viejo Chinaski le habría hecho gracia.
Pequeñas historias, melodías de insomnio, mensajes en envases de aire, días de tristelicidad...
sábado, 27 de marzo de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Escribiendo en la cama
Estoy escribiendo en la cama. Tú duermes. Hace mucho calor esta primera noche del verano. Es por eso que has apartado la colcha de un...
-
La mano que toca ha pedido que traduzca la letra del tango Garufa . Una barbaridad que acepto encantado en este esfuerzo impertinente de tra...
-
Ayer fue miércoles toda la mañana: por la tarde cambió, se puso casi lunes, (...) Ángel González (Lo mandó Lomix . Gracias)
-
Escribo sin modelo, a lo que salga. Escribo de memoria, de repente. Escibo sobre mí, sobre la gente. Como un trágico juego sin cartas, solit...
No hay comentarios:
Publicar un comentario
¡Muchas gracias por comentar!