Recupero unos versos sueltos de Kipling,
estos días merodean a mi alrededor como perros que husmean.
IF you can keep your head when all about you are losing their.
If you can trust yourself when all men doubt you, but make allowance for their doubting too;
If you can wait and not be tired by waiting, or being lied about, don't deal in lies,
Or being hated, don't give way to hating, and yet don't look too good, nor talk too wise:
If you can meet with Triumph and Disaster and treat those two impostors just the same...
Lo traduzco como me da la gana
Si puedes mantener la cabeza cuando todo a tu alrededor se desmorona
Si puedes confiar en ti mismo cuando todos dudan, admitiendo sus dudas;
Si puedes esperar sin cansarte de esperar,
o, siendo engañado, no responder con mentiras,
O, siendo odiado, no dar lugar al odio,
y sin embargo no resultar altivo
Si puedes encontrarte con el triunfo y el desastre
y tratar a esos dos impostores exactamente igual,
Que el triunfo y el desastre son dos impostores.
Que de eso no va la cosa.
Que ahí no pica, deja ya de rascar.
Cuando aprendía a montar en bicicleta mi padre insistía, no mires a la rueda, ni tampoco lo que hay justo delante de la rueda, mira al frente, a lo lejos. Era mucho más fácil mantener el equilibrio.
Muchas de las cosas de la bici son aplicables a la vida.
En la antigua Roma, al general victorioso le acompañaba un siervo que repetía sin cesar: Memento mori. (recuerda que vas a morir) para que al general no se le fuera la pinza.
Cuando triunfas, memento mori, cuando fracasas, memento mori, my friend, memento mori.
Si lo quieres leer entero aquí está.
Pequeñas historias, melodías de insomnio, mensajes en envases de aire, días de tristelicidad...
martes, 27 de noviembre de 2012
martes, 20 de noviembre de 2012
Perdón por el desorden
Yo soy así.
Aunque me pese.
De andar,
no de llegar.
De buscar,
no de encontrar.
Yo soy así.
Más o menos.
O eso creo.
Perdón,
perdón por el desorden.
Aunque me pese.
De andar,
no de llegar.
De buscar,
no de encontrar.
Yo soy así.
Más o menos.
O eso creo.
Perdón,
perdón por el desorden.
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