He decidido
regresar al principio. A los pantalones cortos y a las rodillas con costra. A la
BH plegable de color azul.
He decidido vivir a partir de ahora en ese verano en que por primera vez me sentí solo.
He dcidido
perder el tiempo por el sencillo método de perder la prisa.
Y me conformo con atrapar un solo segundo cada día. Y ese segundo lo mimo y lo conservo, lo adoro, lo venero, lo disfruto, lo espero... Concentro en ese preciso momento mi energía. Y en él la derramo.
Sólo dura un segundo mi segundo.
Podría haber un segundo segundo (no, ese lo desecho) o un tercer segundo, o un
cuarto segundo. Pero no, esos no me interesan.
Y no me produce demasiado descalabro
cuando ese segundo,
por fin,
se va.