miércoles, 5 de diciembre de 2012

Mudanza

Han pasado 7 años y pico desde que nació a2manos.

Y ha sido una de las experiencias más emocionantes de mi vida.

Auténtica, arriesgada y honesta. "No vamos a hablar de sexo, ni de política, ni vamos a hacer un patio de vecinas con los lectores" era la consigna. El libro de estilo contenía esa sola frase.

El anonimato (algunos nos descubristeis) y la doble identidad nos permitieron escribir literalmente lo que nos daba la gana.

En estos tiempos que corren, de plumas busconas, plumas subvencionadas y plumas vendidas, al mejor postor o al analytics, lo nuestro era una excentricidad. Siempre le pusimos mucho cariño.

Lo empezaron "la mano que escribe" y "la mano que toca" pero con el paso de los años "la mano que escribe" se fue parando y "la mano que toca", la que escribe esto, fue las dos manos.

Casi 1400 posts después, una buena colección de manos, a2manos se muda, se transforma, y me gustaría que me acompañaras. Sí, tú, discreto lector.

Creo que me estoy poniendo sentimental. Pero este es mi blog y me pongo como me da la gana.

Hace algún tiempo que decidí unir mis dos personalidades: las palabras de a2manos y las músicas de Perversa.

En Oscar Perversa encontrarás música, palabras y jazz infusión. Y un estupendo Fondo de Armario.

He hecho una maleta con todos mis posts de a2manos, iré publicando mis favoritos, con imágenes nuevas y algún retoque.

También escribiré otros. Y colgaré musiquitas, conciertos, vídeos...

Quizá mostrar mi cara me haga morderme la lengua, ser más pudoroso, confío en que no.

No cerraré esta página, permanecerá aquí mientras Google quiera, esperando a nostálgicos y a navegantes errantes.

Esto es una mudanza, así que coged algunas cajas, cuidado con las de libros, que pesan mucho.

Manos a la obra.

martes, 27 de noviembre de 2012

Palabras que encontré por ahí

Recupero unos versos sueltos de Kipling,
estos días merodean a mi alrededor como perros que husmean.

IF you can keep your head when all about you are losing their.
If you can trust yourself when all men doubt you, but make allowance for their doubting too;
If you can wait and not be tired by waiting, or being lied about, don't deal in lies,
Or being hated, don't give way to hating, and yet don't look too good, nor talk too wise:
If you can meet with Triumph and Disaster and treat those two impostors just the same...

Lo traduzco como me da la gana

Si puedes mantener la cabeza cuando todo a tu alrededor se desmorona
Si puedes confiar en ti mismo cuando todos dudan, admitiendo sus dudas; 
Si puedes esperar sin cansarte de esperar, o, siendo engañado, no responder con mentiras, 
O, siendo odiado, no dar lugar al odio, y sin embargo no resultar altivo
Si puedes encontrarte con el triunfo y el desastre y tratar a esos dos impostores exactamente igual, 

Que el triunfo y el desastre son dos impostores.
Que de eso no va la cosa.
Que ahí no pica, deja ya de rascar.

Cuando aprendía a montar en bicicleta mi padre insistía, no mires a la rueda, ni tampoco lo que hay justo delante de la rueda, mira al frente, a lo lejos. Era mucho más fácil mantener el equilibrio.

Muchas de las cosas de la bici son aplicables a la vida.

En la antigua Roma, al general victorioso le acompañaba un siervo que repetía sin cesar: Memento mori. (recuerda que vas a morir) para que al general no se le fuera la pinza.

Cuando triunfas, memento mori, cuando fracasas, memento mori, my friend, memento mori.

Si lo quieres leer entero aquí está.

martes, 20 de noviembre de 2012

Perdón por el desorden

Yo soy así.
Aunque me pese.
De andar,
no de llegar.
De buscar,
no de encontrar.
Yo soy así.
Más o menos.
O eso creo.
Perdón,
perdón por el desorden.

martes, 16 de octubre de 2012

Palabras que encontré por ahí











Las fiestas de los pueblos españoles siempre me han resultado alucinantes.

Alucinantes, en el sentido literal.

Cuando estoy dentro me parece que he tomado alguna sustancia alucinógena, muy, muy fuerte.

El desparrame que se produce en ellas es total. Desparrame gastronómico: algodón de azúcar y bocadillo de panceta con calimocho. Desparrame musical: Paquitos chocolateros y shaquiras, cada chiringuito con su música, a todo trapo ¿no podían ponerse de acuerdo y que sonara una cosa sola. Desparrame de hormonas adolescentes: trajes de domingo, trajes de macarra y las camisetas de las peñas, que merecen un post en exclusiva.

Traigo aquí unos desparrames tipográficos, que dan mayor fulgor a este ejemplo paradigmático del márquetin cañí.

Todos los carteles estaban en la misma atracción. Y atracción es lo que tenía el dueño por los vocablos "mola" y "cachondo", atracción fatal.

Astorga, León, España, Agosto de 2012.

¡¡Si Steve Jobs levantara la cabeza!!

martes, 9 de octubre de 2012

Palabras que encontré por ahí

Paso por la calle Alberto Alcocer de Madrid y, en una valla que rodea una parcela sin construir, me encuentro este cartel.

En seguida mis neuronas empiezan a jugar al ping pong, a hacer equilibrios.

Si no se vende ¿por qué pone el teléfono?

Se me ocurren varias hipótesis:

a) Le gusta charlar con la gente y fardar de que tiene un solar

b) Está haciendo un estudio sociológico sobre los impactos publicitarios

c) En el fondo sí lo quiere vender pero utiliza técnicas de marketing vanguardistas

d) Es un artista conceptual y está rompiendo con la pana

e) Está en terapia y su psiquiatra le ha dicho que no se avergüence de sus contradicciones, que las exhiba, que las comparta...

...y yo pasaba por ahí.

domingo, 7 de octubre de 2012

Gente sin sueños

Esta tarde el cielo de Madrid es vehemente. apasionado.

Está lleno de nubes que se persiguen unas a otras.

La tormenta ha borrado el verano de golpe, llenando los cristales de gotitas.

Miro esas carreras de nubes a través de los cristales caleidoscópicos de mi ventana. Y, de repente, la piel de la realidad tiene una cualidad dulce, parecida a la de los sueños.


Hay gente sin sueños, según me han dicho.

Vaya, qué mala suerte.




jueves, 4 de octubre de 2012

9 cosas importantes (hoy)

Ir, siempre ir.
Las tintas diferentes.
Las olas a compás.
Los papeles y su piel.
El pescado crudo.
Las flores, su discurso.
Aprender.
El ritmo.
Las alturas, para mirar.

lunes, 1 de octubre de 2012

Los que piden, los que dan

Sólo hay dos tipos de personas: los que piden y los que dan.

Los generosos y los rácanos.

Hablo de caricias, sonrisas, saludos, palabras, tiempo, canciones, dibujos y también, también hablo de cosas materiales como la propia casa, la comida, el balón o el cortacésped.

En otro sitio los llaman acreedores y deudores.

Son dos actitudes ante la vida opuestas. Algunos son acreedores puros, otros son deudores puros y la mayoría... tenemos momentos. Podemos desempeñar un rol u otro en función del momento. Por ejemplo: a los hijos les damos, y a los padres, casi siempre, les pedimos.

Cuando ves su nombre en la pantalla del móvil, si te apetece cogerlo, esa persona es de los que dan. Si no te apetece tanto, probablemente es de los que piden.


lunes, 10 de septiembre de 2012

Bailarina


C. tiene casi 14 años.

Camina por la vida, ligera, como una bailarina.

A veces, sin previo aviso, todos los cielos del mundo se cubren, se ponen grises, luego negros, y llueven a través de sus ojos de niña.

Qué poco puedo hacer yo para parar esas tormentas.

Recogerla, esperarla, abrazar... soplar susurros leves que sequen los senderos de sus lágrmas, que la empujen a caminar otra vez, que le revuelvan el pelo.

Y mirar, alelado, que se aleja,

poco a poco, viento del Sur,

con los sueños en orden y las hormonas no,

pisando la vida, ligera, como una bailarina.

sábado, 8 de septiembre de 2012

Ella no lo sabe


Se le estaba cayendo la cabeza en la sopa.
.....-Papá, tengo mucho sueño.
.....-Está bien, lávate los dientes y a dormir.
.....-En tu cama ¿vale?
Lo ha dicho con sus penúltimas fuerzas, pero con una precisión emocional de relojero. Por eso he concedido. Que nadie piense que soy un blando.

Yo he recogido, he apagado las luces y he mirado por la ventana del salón: la alfombra de tejados, las luces como cuentas de un collar de brillantes que alguien hubiera desparramado... y el cielo naranja como a mí me gusta. Lo he sentido todo muy grande -los tejados, grandes, las luces grandes, el cielo grande- y a mí muy pequeño. Otros días, mirando lo grande me siento grande, pero hoy me sentía pequeño, muy pequeño, infinitesimal. El catarro, quizás.

He bajado y me he lavado los dientes yo también. He llegado a la cama y allí estaba C. dormida. Con las luces apagadas he levantado el edredón y me he metido. He agradecido su presencia. Porque al lado de una hija un padre pierde los miedos. Se disipan las incertidumbres, se ahuyentan los espectros.
No podía pasarme nada, sus 20 kilos protegían mis 100.
Aunque ella, no lo sabe.

Publicado en a2manos el 25.12.06

lunes, 3 de septiembre de 2012

Palabras que encontré por ahí


Hombre desconocido,

si al pasar, te cruzas conmigo

y tienes ganas de hablarme

¿por qué no habrías de hacerlo?

¿por qué no debería yo hablar contigo?

Walt Whitman 
(traducido por a2manos)



Lunes por la mañana de este nuevo otoño

(digan lo que digan los astrónomos,
el otoño empieza el día que yo me abrigo para dormir)

de este nuevo curso

(nunca he dejado de ir al cole)

de esta nueva vida

(soy un árbol y estoy cambiando de color).

Aunque los humanos nos empeñamos en hacer las cosas complicadas,
en percibir la realidad como un laberinto,
en enfrentarnos a la vida como a un jeroglífico,
la sencillez se nos presenta de golpe y desnuda,
como el agua que suena en las montañas,
como el razonamiento de un niño,
imparable como el sol de la mañana.

O como los versos de Whitman,
si el azar o la vida te trajeron aquí,
y si te apetece,
¿por qué no ibas a charlar un rato conmigo?

domingo, 19 de agosto de 2012

Buscarse la vida


Aquella noche.

Le pedí a la primera estrella fugaz: abundancia.

A la segunda orden y armonía.

A la tercera que no tuviera que esperar mucho.

A la cuarta un toquecito amarillo, original... rizado.

Coloqué, la cámara, abrí el obturador, esperé un minuto o dos y... ¡tachán, tachán!



El cielo me regalo esta preciosa coreografía.



O...

...no me acuerdo muy bien,



quizá no fue así del todo,

quizá le ayudé yo un poco.

Al cielo, quiero decir.

Mira, ¿sabes qué?

Que si el cielo me regala: fenomenal,

y si no, ya me busco yo la vida.


viernes, 17 de agosto de 2012

Prosperar


Me pregunto.

¿Por qué me parecen tan bellos los paisajes inhóspitos, o decadentes, o estériles, o las tres cosas?

¿Será que me seduce la paz que habita en la derrota, o en el fracaso, o en el olvido, o en las tres cosas?

Tienen los brillos del éxito poco interés, o ninguno para este mirón.
A no ser que me dejen cotillear en la trastienda.

En cambio la soledad es una hoja en blanco,
lista para acoger nuevos trazos, promesas nuevas.
semillas, aventuras, o quimeras.

Tiene de bueno la miseria,
que desde ella, es más fácil prosperar.

domingo, 12 de agosto de 2012

A los cabreados, ni agua

A los resentidos, resabiados, impertinentes, agresivos, enfadados, amargados, negativos, diletantes, airados, quejicas, protestones, violentos, rencorosos, vengativos, revanchistas, pesimistas, insolentes, maleducados, groseros, falaces, petulantes, prepotentes, agoreros, marrulleros, intrigantes, ni agua.

Ni con crisis, ni sin ella: ni agua.

domingo, 5 de agosto de 2012

Estrellas fugaces

Hay 2 tipos de personas: los que piden deseos a las estrellas fugaces y los que no.

Yo pertenezco al primer tipo.


Entre los deseos que les pido también los hay de 2 clases:

los que me conceden en el plazo de un mes,

y los que tardan más.

En una ocasión le pedí a una estrella fugaz una sartén antiadherente de tamaño pequeño, para hacer huevos fritos, y al cabo de dos días la tenía.

Otra vez le pedí a una estrella fugaz la paz mundial. Está en ello.

No soy un ingenuo, es mucho más difícil conseguir la paz que una sartén

Incluso para una estrella fugaz.

Nota: Este año esperaré a las Perseidas cantando, será la primera vez. Ya os contaré qué tal me va.

viernes, 27 de julio de 2012

Caligrafía


A veces escribo con letra clara y otras en cambio no me entiendo ni yo.

¿Por qué será?

Quizá es que a veces escribimos, llenando la vida y los papeles, para entendernos.

Y otras sólo para escupir algo que nos incordia, y nos da igual dónde caiga, y de qué manera. Con echarlo fuera es suficiente.

Misterios del sentimiento y de la caligrafía.


miércoles, 25 de julio de 2012

Tienen...

Tienen alas los ángeles
y también los sombreros.
Tienen piel las manzanas
y tienen piel los recuerdos.

Tienen espinas las moras
y algunos pecados tiernos.
Tienen azúcar tus manos
los días que yo las beso.

martes, 24 de julio de 2012

Lentejas en Thermomix

Las lentejas hechas en la Thermomix tienen la misma cantidad de hierro que las cocinadas de la forma tradicional.

Tienen los mismos nutrientes,
las mismas calorías,
un color idéntico,
un sabor muy similar.

Pero menos alma.

Hay quien lo nota y hay quien no.

Yo, depende del día.

domingo, 22 de julio de 2012

Si comparo...

Respecto a hace 25 años.

Los teléfonos son más pequeños y hacen más cosas.

Las lavadoras son más silenciosas y lavan mejor.

Los ordenadores tienen mejores pantallas y van más rápido. Además son mucho más fáciles de utilizar.

Los coches gastan menos y echan menos humos. Frenan mejor.

Las casas, en general, son más confortables.

En cambio no estoy seguro de que la televisión haya mejorado.

Enciendo y encuentro demasiados capullos y muy pocas mariposas, demasiadas moscas y muy poca miel, demasiada estulticia. Bien maquillada, bien vestida y bien iluminada.

Dicen que la televisión es el espejo del alma.

Pues vaya mierda de alma que se nos está poniendo.




lunes, 16 de julio de 2012

Postales desde mi casa 04



Mi casa tiene las ventanas grandes.

Si la comparo con otras casas. Porque si la comparo con el espacio exterior... las ventanas de mi casa son pequeñas.

Todas las ventanas, por muy grandes que sean, siempre resultan pequeñas cuando las comparas con el espacio exterior.

Pasa algo parecido con los versos, siempre son más pequeños que las realidades de las que hablan. Y cuando no ocurre, es que el poeta se ha salido o la realidad la ha pifiado.

Por muy negras que sean las nubes, nunca lo son tanto como el marco al contraluz,

Pasan cosas al otro lado. Unos días más, otros menos. Y yo intento contarlo. Unos días más y otros menos. ¿Cuántos mirones se esconderán detrás de esas ventanas? a espiar a las nubes, a las impúdicas y veloces golondrinas o a las vecinas.

Mi casa tiene las ventanas grandes.




jueves, 12 de julio de 2012

Alevosías


Cuando se va el sol todos los gatos son pardos,
  todos los adioses falsos

todos los tequieros blandos.

domingo, 8 de julio de 2012

Derribando Mitos 01: Bruce Lee

Está muy bien eso de la literatura, pero un escritor no puede olvidarse de la función moralizante, educativa y esclarecedora de sus renglones. Y más ahora que están las cosas como están.

O te comprometes o no te comprometes con tus congéneres: yo he decidido comprometerme. Por lo menos hasta mañana lunes.

Como salvar la economía mundial se me antoja aburrido de narices, y establecer la paz mundial ya lo intentaron los hippies y Gandhi con el resultado de todos conocido, elijo un objetivo más asequible, a la medida de mis escasas fuerzas y teniendo que cuenta que mi compromiso con la humanidad alcanza sólo hasta mañana lunes (quizá lo prorrogue hasta el martes). Prudencia.

Con derribar unos cuantos mitos que están haciendo mucho daño, sobre todo a la juventud, tengo bastante. Derribando Mitos es la nueva sección en a2manos.com, queda inaugurado este pantano.


Bruce Lee. ¡¡¡No era filósofo!!! Era karateka y punto.

A pesar de que en internet tiene más citas y frases célebres que Noam Chomsky y Claude Levi-Strauss (no confundir con los pantalones, por favor) juntos, a pesar de que a muchos adolescentes les ha dado por colgar en sus habitaciones su Be water my friend (es muy fácil robarle frases al budismo) no creo que sea sensato considerar filósofo a un tipo que arreglaba todos sus conflictos interpersonales a mamporros. Por la virgen santísima ¿Se le vio alguna vez departiendo con aquellos que no estaban de acuerdo con él? ¡¡No!! ¿Conocía otra dialéctica que la de la patada en las partes nobles y el puñetazo en la nariz? ¡¡No!! Busquen, busquen en internet a ver si encuentran alguna foto en la que aparezca leyendo, ¡ni siquiera El Señor de los Anillos! nada.

Me van a perdonar el exceso de signos de admiración pero es que me saca de mis casillas este Bruce Lee, me entran ganas de...

Ommmmmm.

Así que tengo que concluir que las sentencias filosóficas que utilizaba no eran el fruto de años de reflexión y estudio sino que las había apuntado de un almanaque de una gasolinera, o de las galletas de la suerte que dan en los restauranteses chinos. Y que si las utilizaba no era con afán instructivo sino para distraer a sus adversarios antes de soltarles una galleta.

Espero que haya quedado claro para todo el mundo que Bruce Lee no era filósofo.

Era karateka y punto.


viernes, 6 de julio de 2012

Fracasos

Me he levantado esta mañana con la necesidad imperiosa de glosar mis fracasos.

No todos, sólo los grandes, los más exuberantes.

Cada día llenamos Facebook con nuestras sonrisas, nuestros éxitos, nuestros hallazgos... sí, yo también, como todos. Pero esta mañana me he sentido hueco. Y he tenido la necesidad de invocarlos, y reconocer, ante mí mismo, ante Dios y ante un vaso de Cola-cao, que no soy nadie sin mis fracasos, que estoy huérfano cuando doy la espalda a los tropezones y collejas que han adornado mi vida.

Yo no soy yoymiscircunstancias como le pasaba a Ortega, yo soy yo y mis fracasos.

Y mis amigos.

Y mi prisa.

Y mi insomnio.

Y mis dudas.

Y mis negruras.

Y mi tortilla de patata.

Y mi piano algo desafinado.

Y mis fracasos.

Los fracasos son el estiércol necesario para que salgan ricos los tomates. El sol fulgurante y el agua limpia por si solos son incapaces de crecer las hortalizas.

Jamás se ha escrito un fado, un bolero o una ranchera hermosa sobre un triunfo, un amor correspondido o una familia bien avenida. Todo tango tiene su trozo de olvido, su taza de inquina, su abandono y su traición. Y si no, no vale para tango.

Miro el Cola-cao, lo remuevo, sumerjo una digestive. Pero me excedo en el tiempo de inmersión y al sacarla y acercarla a la boca, cinco centímetros antes de alcanzar el objetivo, zas, se desprende la parte empapada cayendo estrepitosamente en el vaso, chof, y salpicando la camisa blanca que me acababa de poner. ¡Mecagüenlalecheputa!

Pues eso.

miércoles, 4 de julio de 2012

Postales desde mi casa 03

 

No me gustan las paredes lisas y perfectas. Me dan mucha impresión. No me molestan las rugosidades, las asimetrías, o los desconchones, al revés: tardo muy poco en encontrarles un sentido, un espacio en mí. Al fondo a la derecha hay sitio y cervezas frías. Y se quedan.

Las pinturas impolutas me sobrecogen, me hacen sentir ajeno, extranjero. Además si les cae una gota de algo, o sucede un arañazo, todo se desmorona. Se da la paradoja de que si les llegan cien mil gotas o cien mil arañazos la pintura gana. Pero es muy trabajoso, y muy lento, hay que esperar mucho para que una pared lisa te acoja. 

Por eso las paredes de mi casa son irregulares. 

Pongo una puerta al lado para que se aprecie mejor.






domingo, 1 de julio de 2012

La liquidez


Las gotas del rocío son pequeños diamantes.

Sólo si las toca el sol.

Y justo ahora el sol las está tocando.

Contemplo una porción de césped cubierto de diamantes.

Y me siento el hombre más dichoso del mundo (al menos uno de los 10 más dichosos).

No puedo llevarlos al banco, ni cambiarlos por un buen millón de dólares.

Pero nada ni nadie se interpone en este instante en el placer de contemplar este prodigio íntimo y sensual. Magnífico y escandalosamente suntuoso.

Ayer sucedió un atardecer. Quizá ustedes se dieron cuenta.
No era uno más, al contrario, era uno singular e irrepetible.

Y al final de ese atardecer especial el cielo ennegreció y se llenó de pequeños diamantes.

No puedo llevarlos al banco, ni cambiarlos por un buen millón de dólares.

Esos diamantes me hacen un hombre inmensamente feliz.

Además de inmensamente rico.

Pero con escasa liquidez.

jueves, 14 de junio de 2012

Neuronas

El craneo se abre a rosca.

La mayoría de la gente no lo sabe por la sencilla razón de que no lo ha probado. Yo sí. Ésta no es la primera vez.

Una vez abierto, saco las neuronas y hago un montoncito encima de la mesa. Me dejo puestas sólo las necesarias para escribir este post y controlar los esfínteres.

Una vez en la mesa las limpio como se hacía antes con las lentejas. Algunas se han echado a perder por falta de riego, exceso de años o simple suicidio funcional. He desconectado previamente los axones, pero no me acuerdo de cómo lo he hecho. Prrrrr.

Da igual. Prrrrr. Luego las pones como vaya saliendo, ellas se adaptan, puede que pases un par de días viendo rayitas como si la parabólica estuviese mal orientada, pero se pasa.

Las neuronas son grises, pero entre ellas hay matices. Las que se ocupan del lenguaje tienen forma como de letras, más o menos. Las meto en una redecilla similar a las de hervir los garbanzos y las meto en la lavadora. Últimamente pongo muchas faltas de ortografía, y quiero arreglarlo.

Las grises y un poco azules son las que sirven para mirar el cielo y el mar. Las llimpio cuidadosamente para que recuperen todas sus facultades. Los expertos recomiendan utilizar cristasol y un paño que no deje fibras sueltas.

Las grises ligeramente rosadas son las del amor, el erotismo, la seducción... se encargan también se tareas menos gloriosas como llorar con los telefilmes y traernos a la memoria recuerdos tórridos para consolarnos en invierno sin necesidad de apartar el edredón.

Las grises a secas son aquéllas en las que almacenamos las monotonías, las rutinas, la ropa de hace demasiadas temporadas, los atascos afectivos, los miedos, los aburrimientos, muchas de las esperas al autobús, las horas que empleamos en hacer la declaración de la renta, algunas comidas familiares con familias que creemos nuestras pero que en el fondo no lo son. Si las metes en una bolsa de supermercado y las centrigufas lo más rápido que puedas, dando vueltas al brazo por la ventana, una reacción química de las mitocondrias y los alveolos planoconvexos de la hemoglobina las hace cambiar de color. Si se escapa alguna en el vaivén o se te escurre la bolsa y cae a la calle no tienes que preocuparte. Lo de que las neuronas no se reproducen no es aplicable justamente a las grises a secas. Si no, no estaría el mundo así.

Las blancas están ahí para inventarse cosas. Son las de la creatividad. Algunos dicen que hay que engordarlas, entrenarlas haciéndolas saltar lápices encima de la mesa, doparlas con metaparitina para que rindan más... No, yo soy partidario simplemente de borrarlas una a una y dejarlas blanquísimas. Como un folio, la retina de un niño o la piel del culo el primer día que te quitas el bañador. Da mucho trabajo ir limpiando una a una las neuronas con una goma de borrar (a ser posible de nata) pero merece la pena. Si no me creéis probadlo.

Las vuelves a meter con cuidado y enroscas.

Ya está.

Si se me ha escapado alguna tilde tened en cuenta que he escrito esto con las neuronas del lenguaje en la lavadora.

Creo que he vuelto. Creo.

Publicado en a2manos el 22 de ene 2007

jueves, 31 de mayo de 2012

Leer los charcos



Me doy una vuelta por los diarios y no me interesa mucho lo que cuentan. Porque detrás de titulares brillantes hay textos muy poco enjundiosos, se me ocurren muchas preguntas que no ha contestado el periodista, la mayoría evidentes.

Me doy una vuelta por YouTube y los vídeos más vistos son patochadas y fútbol.

Me llegan actualizaciones de Facebook y la mayoría son: "Me estoy cortando el pelo" o "¡Pantalones nuevos, yuhu!" 

No es que haya que estar en plan existencial todo el día pero... demasiado rápido, demasiado pobre.

Exceso de información, escasez de emoción.

Así que

dejaré el teléfono móvil en casa,

bajaré a la calle,

y caminando despacio,

me pararé a leer algún charco.

A ver si...

...encuentro a alguien

aquí,

dentro.

martes, 29 de mayo de 2012

Postales desde mi casa 02

Hay a la entrada de mi casa, justo encima de la puerta, un reloj.

Bueno, en realidad es la salida de mi casa.

Parecido a los que colgaban de los vestíbulos de los apeaderos de la Renfe.

Porque mi casa siempre ha tenido algo de estación. Por el trasiego de gente, y porque ha sido el comienzo de muchos viajes.

Algunos de cercanías, la mayoría no.

Algunos iniciáticos, la mayoría no.

Algunos imaginarios, la mayoría no.

Y cada vez que descuelgo el sombrero, incluso aunque sólo vaya a por el pan, antes de accionar el picaporte, miro la hora; como mira al tendido el torero, igual que se santigua el trapecista.

No me gusta perder los trenes, ni llegar tarde a los andenes.

No me incomodan los pañuelos de las despedidas, al contrario, airean el ínfimo luto, el microscópico fracaso, que deja cada ausencia.

No me echa atrás el ayudar con las maletas.

Yo sé que a algunos les gusta viajar solos.

A mí, no.

jueves, 24 de mayo de 2012

El arco Iris disuelto

Por fin se detiene la lluvia.

Salgo de mi casa a dar un paseo a Jazz, mi perro.

Tener perro va muy bien para pasear.

Pasear va muy bien para todo.

Empiezo siempre mirando al suelo,

la parte media del recorrido lo miro a él.

Acabo mirando al cielo: el cielo es muy locuaz.

En la primera parte reparo en un pequeño milagro, me acuclillo (me encanta este vocablo) y tomo una fotografía con mi móvil de penúltima generación.

El milagro consiste en que la lluvia ha disuelto el arco iris. Ya me parecía a mí que era excesiva. Lleva varios días lloviendo en Madrid. Probablemente otros arcoiris de otras latitudes resistan mejor la lluvia pero el de Madrid no está diseñado para estas inclemencias.

Y el arco iris, lo podéis comprobar, se ha escurrido desde el cielo hasta mi calle. Demonios, qué suerte tengo. No, probablemente se haya derretido en toda la ciudad, pero, con el exceso de coches, él se esconde, y con el exceso de prisa, ellos, nosotros, no lo ven.


martes, 22 de mayo de 2012

Postales desde mi casa 01


Yo de pequeño era hiperactivo.

Eso lo sé ahora, pero en su día no se me diagnosticó apropiadamente y he crecido convencido de que yo era in so por ta ble.

Hace algún tiempo busqué en internet mi enfermedad, grupos de autoayuda, de autodefensa, de autoilusión, vídeos en YouTube, y demás información sobre el tema de la hiperactividad e insoportabilidad y me he autoconvencido (quería decir: he llegado a la conclusión fundada) de que en realidad soy inquieto, poco convencional y muy creativo.

En el ancho universo de internet el que no se consuela es porque no quiere. O porque usa mal Google. Eso está claro.

Inquieto, poco convencional, y muy creativo. Inquieto, poco convencional y muy creativo. Me lo repito varias veces cada mañana.

Este ratito en el diván con el que os he obsequiado viene a colación de la primera postal de este viaje. Porque donde muchos de vosotros veis una pandilla de espermatozoides cachas intentando conquistar un óvulo geométrico, yo veo una alfombra de IKEA, bastante sobada. Y esta estampa me recuerda uno de los primeros intentos de mi madre de controlar mi hiperactividad o insoportabilidad o exceso de creatividad o como os dé la gana: "hijo, peina los flecos de la alfombra que están muy desordenados".

La alfombra era una de esas persas o sucedáneo de persa que había en el salón y tenía miles de flecos que yo peinaba bien con los dedos, bien con un viejo peine de púas grandes, amarillo, para más señas, de ésos que se llevaban en la bolsa de la playa. Mi madre consiguió en bastantes ocasiones, mediante esta hábil estratagema, retrasar el momento en que yo rompía algo (casi siempre adornos de la casa, a menudo de cristal o porcelana). Con el paso de los años llegué a peinar los dichosos flecos en menos tiempo del que tarda Fernando Alonso en cambiar las cuatro ruedas. Y también a detestar esos filamentos hasta el punto de coger las tijeras una tarde en ausencia de testigos... y quedarme sin televisión ¡dos meses! Para mi desgracia mi hermana era buena y no teníamos perro ni gato, resultaba compicadísimo demostrar fehacientemente que el autor de la barrabasada no había sido el menda.

Pero en mi casa, hoy, hay alfombras, aunque no sean de Oriente Medio, y tienen flecos, aunque parezcan espermatozoides. Y las he puesto yo, lo que demuestra que trauma, lo que se dice trauma, no me quedó.

Jamás los peino, eso sí, me gustan a su albedrío, salvajes. Inquietos. Poco convencionales. 


jueves, 17 de mayo de 2012

Postales desde mi casa

Viajamos, recorremos el mundo con nuestras cámaras digitales, sorprendiéndonos con los grandes monumentos y con los rincones irrelevantes. Diferente. Todo es diferente. Por eso lo fotografiamos. Por eso queremos guardarlo y (a veces en sesiones de una duración cruel) enseñarlo a nuestros amigos incautos.

Me propongo hacer una expedición a mi propia casa. Y compartir unas cuantas postales con vosotros.

No hay escenario en el mundo más emocionante, con una carga afectiva tan grande, como la casa de uno, no hay geografía más íntima que la propia morada. Voy a iniciar un viaje. Y escribirlo en este blog. Puede que cuando pasen 20 años y viva en otro sitio, o en el mismo muy cambiado, las mire con ternura, con nostalgia. Igual que si fueran la torre de Pisa o los canales de Amsterdam.

Como siempre, serán bien recibidos vuestros comentarios.

¡Arrivederci!

lunes, 14 de mayo de 2012

Al llegar a la página 541

Estoy leyendo un libro de ésos que recomiendan en el suplemento cultural. Uno de los imprescindibles del año. ensalzado por la crítica y avalado por algún amigo lector. Llevo más de un mes con él, voy a tragos cortos porque no me atrapa lo más mínimo. Varias veces he pensado en dejarlo, de golpe. No le encuentro otra utilidad que no sea aplacar la mala conciencia de ser el único ser humano con estudios que no encuentra sublime esta obra.

Es de noche. Muy de noche.

Entra un mosquito en la habitación. Pero no un mosquito cualquiera, uno bien grande. Hace mucho ruido. No hace fissssssss, hace más bien prrrrrrrgh. Cuando es de noche, muy de noche, y no puedo dormir y estoy leyendo, aunque sea un bodrio, mi estabilidad emocional se vuelve muy frágil al fisssssss de los mosquitos. Al prrrrrrrrgh ni te cuento.

De todos es sabido que el redoble de caja anticipa el salto del trapecista y el ruido del mosquito anticipa el picotazo (salvando una gran distancia en vistosidad). Y el temor del picotazo con la consiguiente escocedura, con el consiguiente prurito, con el consiguiente dejar la cama para aplicarme agua fresca o afterbite... me pone nervioso.

En este instante el mosquito deja de ser un sonido, se hace presencia tangible alrededor de la lamparita de mi mesita de noche. Circunvala la tulipa en siete ocasiones en el sentido de las agujas del reloj y al poco se posa, amenazador, desafiante y grosero, en la madera horizontal, apenas a 30 centímetros de mi cara. En una décima de segundo dejo el libro, de golpe, incluso con violencia. Ha cesado el ruido y por ende la existencia misma del mosquito. El insecto ha precipitado la decisión que llevo meses barruntando: dejar el libro. Si bien la manera que yo imaginaba no era exactamente esta. Y además, a la postre, le he encontrado una utilidad al tocho.

Cortando dos lazos muy frágiles con un sólo gesto: el que unía al mosquito con la vida y el que unía mi voluntad con ese peñazo, apago la luz y me duermo como un bendito.

Sucedió al llegar a la página 541.

martes, 8 de mayo de 2012

Si las compartes, mejor.

Vaya, cuánto tiempo ha pasado.
Estos días preferíría ser menos Sancho Panza y más Don Quijote
Menos cuerda y más funámbula. 
Menos roca y más ola.
Creo que me estoy pasando leyendo versos.
Como una yonki, pero de letras.
Automedicándome.
También con las fresas.
No sé si se puede morir de sobredosis de fresas. 
¿Y de sobredosis de versos?
Hay tantas cosas que no sé.
He ido a Valsaín y hacía mucho frío.
He paseado acariciando la vera del río. 
Primero a contracorriente.
Y luego a favor.
Pero hacía mucho frío.
Vaya mierda de primavera.
Me dijiste que en mayo sabrías algo de lo nuestro.
De lo mío. De lo de él.
Nunca debería haberme colado por un autobusero.
Pasa demasiado tiempo fuera de casa.
¿Y tú?
Que el año te siga dando sorpresas.
Y, si las compartes, mejor.

M.

viernes, 4 de mayo de 2012

Brujuleando 01. Nueva York

Adoro esta ciudad.

Nueva York.

Mi Nueva York está hecha de los sedimentos de la literatura, del cine... de imágenes. Como la de tantos otros.

Pero tuve ocasión de pasar por allí (un año antes del atentado de las Torres Gemelas) y le puse olores, temperaturas y sabores.Y la escribí cada noche de los diez días que allí estuve. Así que mi Nueva York está también hecha de palabras.

Pisé esas aceras diseñadas para patinadores, persecuciones policiales, vendedores ambulantes y solitarios de todas las calañas. Desde entonces aborrezco la baldosa y otros pavimentos distintos a ese cemento impertérrito.

He encontrado estas fotografías.

Brujuleando.

domingo, 29 de abril de 2012

Sin Título

En el cuarto de baño hay un alicatado blanco. Baldosines muy pequeños, como los de piscina. Más o menos. La mayoría son blancos, pero hay algunos, salteados, de varios colores. Uno de mis entretenimientos es reconocer el patrón, la secuencia que forman los pocos de colores dentro de los muchos blancos.

La otra mañana C. se despertó antes que yo. Cogió su Nintendo y se vino a mi cama. Se arrimó aprovechando el calor que todavía desprendía mi sueño. Y me desperté con la música de su vida fulgurante al lado, y la cadencia ratonera de la maquinita. No abrí los ojos, ni me incorporé ¿para qué? Para qué iba a levantarme si en ese instante, con los ojos cerrados, lo tenía todo.

Ahora es de noche. Me tomo un Almax. Justo en este instante. No estoy mal, pero hay algo que no he digerido bien. Me refiero a algo de lo que he comido hoy. O quizá es un trozo de la vida, un minuto concreto. uno que picaba mucho, o que tenía mucha grasa, o estaba condimentado con poco cariño.

No está bien escribir cartas de amor y no mandarlas. No está bien guardarse besos. Dejarse canciones en libretas olvidadas. No está bien guardarse piropos, cariños o versos. Que te puede caer un guantazo... ah, se siente.

Tengo --de mi madre-- un cajón con bobinas de hilo de distintos colores. No sé por qué precisamente eso. Mientras me quedo dormido sobre el teclado y la cabeza se me llena de imágenes inconexas --algunas de ellas muy interesantes-- el meñique aplasta la letra a del teclado. Abro los ojos y hay demasiadas aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaes. Las borro.

¿Dónde estás?

¿Dónde te has metido?

Me lo pregunto antes de dormirme.

Publicado en a2manos el 11,12,2007

jueves, 26 de abril de 2012

Tenía

Tenía una cinta que se atascaba al llegar a la mitad.

Y tenía en ella una canción de Ottis Reading grabada de la radio, que me ponía la carne de gallina. El caso es que ahora no recuerdo ni el título, ni el estribillo.

Tenía un radiocasete heredado que no rebobinada ni palante, ni patrás.

Tenía un bolígrafo BIC y mucho arte para dar vueltas.

Publicado originalmente en a2manos el 06,06,05

jueves, 19 de abril de 2012

Vuelvo


Vuelvo.

Aquí.

Ya lo habréis notado.

Con vosotros.

A colocar palabras como fichas de dominó.

No sé qué significan cuando las escribo.

Quizá lo sepas hoy cuando las leas.

O, si no, mañana.

O, si no, no importa.

Vuelvo aquí, a a2manos.

Porque se está muy agustito.
    

martes, 17 de abril de 2012

Casi mar

Madrid.

La primavera deja cuadros como este.

Qué afortunado soy de tener una ventana.

Gotas de espuma.

Cielo.

Casi mar.

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lunes, 16 de abril de 2012

Esa otra cosa


Un niño de 3 años se resiste a subir al coche. Su madre intenta convencerlo. El niño patalea, parece que quiere que ella lo suba en brazos y ella pretende que suba por su propio pie. La escena se alarga por 15 minutos aproximadamente. No sé cómo terminó la cosa, sólo vi el coche alejarse.

Nos pasamos gran parte de nuestro tiempo hablando de la libertad, buscándola, reclamándola, exigiéndola... primero a nuestros padres, luego a todo el mundo. En el colegio, en la universidad, en el trabajo... luego tenemos un hijo y nos sometemos a todas las esclavitudes que nos propone, una detrás de otra.

Si un vecino te saca de la cama a gritos 4 veces la misma noche llamas a la policía. Si lo hace tu hermano le quemas los álbumes de cromos o le echas cocacola en el ordenador. Si te lo hace tu pareja pides el divorcio o un alejamiento judicial. Pero si lo hace tu hijo (con motivos tan poco consistentes como "quiero agua" o "alcánzame el osito que se me ha caído") ni rechistas. No voy a explayarme en cómo es la cosa cuando el niño tiene 12 o 15 o 18 porque es demasiado humillante.

Podría pensarse que toda la libertad que recolectamos durante los primeros años sirve de ofrenda a los pies de nuestros hijos. Como los corderos que se sacrificaban para aplacar la ira de los Dioses en los templos.

Podría pensarse que quien opta por no tener hijos es más libre. Nadie le importuna con la alevosía que sólo los hijos saben destilar.

Quizá esa cosa tan grande, libertad, se queda muy pequeña al lado de otra cosa.

Aunque yo no tenga ni idea de cómo se llama esa otra cosa.

miércoles, 11 de abril de 2012

Rodeo

He tardado 42 años en llegar a este punto.

Exactamente a este punto en el que me despierto con el sonido de los pájaros, una ladera con niebla a la vista.

Encinas, sur, romero, silencio.

A mi lado una respiración más armoniosa que la sinfónica de Berlín entera ¡sin suplentes!

He tardado 42 años en llegar a este punto.

Yo sabía que los griegos proponen la línea recta como el más corto de los caminos, pero sería que yo no tenía prisa, y he preferido dar un rodeo.

sábado, 7 de abril de 2012

El pelapatatas


Hay mucha gente en el mundo lo bastante cultivada como para disfrutar de los matices de un Monet, pero no hay tantos que tengan aptitudes emocionales e intelectuales para reconocer un buen pelapatatas.

No soy de los que se tiran el pisto, prefiero comérmelo, pero tengo que reconocer que yo soy una de esas personas afortunadas.

Y además me consta que el lector medio de este blog goza de una sensibilidad sutil y refinada: sabrá de qué estoy hablando. Por eso puedo comentar en este foro, sin que nadie se extrañe, que el avión de pasajeros es un invento más burdo que el pelapatatas. Esto se prueba con 3 hechos incontestables: El primero que hay bastantes fabricantes de aviones y mejor o peor todos cumplen su cometido, y eso, en cambio, no ocurre con los pelapatatas. El segundo que un avión puede surcar más o menos todos los aires, porque son todos parecidos, pero las pieles de las patatas, calabacines, manzanas, zanahorias, tomates!! no tienen nada que ver unas con otras, y un buen pelapatatas ha de moverse bien en todas. El tercero es la seguridad, ¿cuántas personas sufren daños anualmente usando aviones de pasajeros? muy pocas. En cambio miles de personas se magullan utilizando pelapatatas de media o baja calidad.

Se puede conocer el nivel de desarrollo de un país por la calidad de sus pelapatatas, esto lo saben en la ONU desde hace muchos años, aunque no lo difundan por razones obvias. Según las tablas de CHPC (Cómputo de Horas Perdidas en la Cocina) si el pelapatatas no funciona bien se tarda más del doble en realizar la tarea, que pasaría a nivel nacional si todas esas horas que se despilfarran a lo tonto se dedicaran a la investigación del protón, o a descodificar el ADN, eh?

Y yo me pregunto, son estos los pelapatatas que queremos para nuestros hijos. Vamos a permitir que las generaciones futuras sigan esclavizadas... No es sólo la profundidad del corte, ni la suavidad, ni la seguridad, si la prestancia... un pelapatatas debe ser elegante, y discreto.

Os presento mi pelapatatas.

La felicidad en la cocina al alcance de cualquiera.

De cualquiera que sepa valorarlo, claro.

.

martes, 3 de abril de 2012

Las cosas importantes

Los árboles se diferencian de los humanos en que no tienen inteligencia.

Pero los árboles saben de las cosas importantes, y las cosas importantes son en realidad muy pocas:

La vida, la muerte, el frío, el calor, el otoño, el verano, la lluvia, el sol, el tiempo.

Los árboles saben del tiempo, del meteorológico, pero además, del cronológico.

Miro este árbol que no se inmuta por mi presencia, ni le incomoda mi cámara, y mucho menos si han ganado unos u otros las últimas elecciones. Y no puedo evitar sentir envidia y algo de melancolía: ¿para qué nos sirve a los humanos la inteligencia si no somos capaces de discernir las cosas importantes?

La vida, la muerte, el frío, el calor, el otoño, el verano, la lluvia, el sol, el tiempo.

jueves, 29 de marzo de 2012

Las cosas van bien


Es difícil escribir cuando las cosas te van bien.

¿Qué vas a contar? ¿A quién le interesa?

Además es una pérdida de tiempo,
porque cuando las cosas te van mal
escribiendo puedes, quizá, arreglar algo.

Pero cuando te van bien...
pues, hombre, disfruta,
deja de perder el tiempo analizándolas.

No toques nada, a ver si lo vas a estropear.

Sin conflicto, grande o pequeño, estético o existencial, no hay arte.

El oficio de un artista es hacer rentable una pena.
Para un artista es una verdadera desgracia ser feliz.

lunes, 26 de marzo de 2012

Dos cafés


En un bar rancio del barrio del Pilar.
No faltaba la tragaperras,
ni el dueño esaborío,
ni el parroquiano con su sol y sombra,
ni el bocadillo de panceta en la pizarra,
ni el mostrador mugriento.
Unas cuantas aceitunas flotando a la deriva
esperando ser pescadas.
Dos cafés con leche.

viernes, 23 de marzo de 2012

Pasar

Dar

No tiene mucho fundamento
pero cuanto más doy más tengo.

Risas, amores,
canciones, picardías...
siendo generoso se multiplican.

Mi piel para que la toques
Para encender la tuya, mi sonrisa.

Crece la vida de usarla y de gastarla,
crece y crece la vida
de vivirla.

Publicado en a2manos el 08,10,2007

lunes, 19 de marzo de 2012

Días


Hay días seda y días papel de lija.

Hoy el cielo raro.

Aquí gris, ahí negro, allá azul.

El aire frío, áspero, poco generoso.

En palabras de mi abuela: sol de uñas.

Me ha salvado que tenía a mano mi sonrisa.

P.D.: mi sonrisa no es mía, es suya, pero me la presta.

jueves, 26 de enero de 2012

Conexión

En el hecho de mirar una obra de arte, sea un cuadro, una novela o una película, lo importante no es el diálogo entre el autor y el lector, lo importante es que la obra propicie un diálogo del espectador, lector, consigo mismo.

Lo que se llama la conexión con el espectador no es una conexión del autor, ni siquiera una conexion de la obra, es una conexión interna que permite que circulen emociones, dentro de uno.

Los artistas no pintan cuadros, venden espejos.

No escribimos nuestra historia, proporcionamos palabras para que el lector se cuente sus propias historias.

Nada más que eso es la conexión.

lunes, 23 de enero de 2012

Besos

Nunca hay que volver la cara cuando la vida se ofrece a besarte en la boca.

No hay que intentar postergarlo, con un ingrato mejor mañana, hoy no me viene bien.

Cierra los ojos, suelta los labios y déjate hacer.

Que las gotas exprimidas del zumo de la vida rebosen por las comisuras y te manchen la blusa.

Que se te caiga la baba como a un idiota, que tengas que limpiarte con la manga. Que la lujuria pueda más que el decoro, que el deseo se imponga a la razón.

Porque la vida es muy caprichosa, y nunca sabes cuando querrá besarte otra vez.

viernes, 13 de enero de 2012

Quizá

Quizá si supiera llorar.
Quizá esté aun a tiempo de aprender.

Quizá si la noche fuera menos fría.
Quizá pueda cambiar el edredón.

Quizá si supiera esperar.
Quizá si supiera callar.
O escribir en un pañuelo de papel
el mapa de mi pena.

O escupir al viento
o guardar
todos los quizás
debajo de una piedra.

Quizá.