lunes 19 de marzo de 2012

Días


Hay días seda y días papel de lija.

Hoy el cielo raro.

Aquí gris, ahí negro, allá azul.

El aire frío, áspero, poco generoso.

En palabras de mi abuela: sol de uñas.

Me ha salvado que tenía a mano mi sonrisa.

P.D.: mi sonrisa no es mía, es suya, pero me la presta.

jueves 26 de enero de 2012

Conexión

En el hecho de mirar una obra de arte, sea un cuadro, una novela o una película, lo importante no es el diálogo entre el autor y el lector, lo importante es que la obra propicie un diálogo del espectador, lector, consigo mismo.

Lo que se llama la conexión con el espectador no es una conexión del autor, ni siquiera una conexion de la obra, es una conexión interna que permite que circulen emociones, dentro de uno.

Los artistas no pintan cuadros, venden espejos.

No escribimos nuestra historia, proporcionamos palabras para que el lector se cuente sus propias historias.

Nada más que eso es la conexión.

lunes 23 de enero de 2012

Besos

Nunca hay que volver la cara cuando la vida se ofrece a besarte en la boca.

No hay que intentar postergarlo, con un ingrato mejor mañana, hoy no me viene bien.

Cierra los ojos, suelta los labios y déjate hacer.

Que las gotas exprimidas del zumo de la vida rebosen por las comisuras y te manchen la blusa.

Que se te caiga la baba como a un idiota, que tengas que limpiarte con la manga. Que la lujuria pueda más que el decoro, que el deseo se imponga a la razón.

Porque la vida es muy caprichosa, y nunca sabes cuando querrá besarte otra vez.

viernes 13 de enero de 2012

Quizá

Quizá si supiera llorar.
Quizá esté aun a tiempo de aprender.

Quizá si la noche fuera menos fría.
Quizá pueda cambiar el edredón.

Quizá si supiera esperar.
Quizá si supiera callar.
O escribir en un pañuelo de papel
el mapa de mi pena.

O escupir al viento
o guardar
todos los quizás
debajo de una piedra.

Quizá.

jueves 15 de diciembre de 2011

Azulmadrid

Hoy hace un día estupendo,
cielo azulmadrid,
luz de invierno.

Miro la ciudad desde mi ventana.
Mi ventana tiene una buena vista.

Yo no soy de bolas de cristal,
ni de posos del té, ni de horóscopos,
cuando busco alguna señal
o alguna pista
o alguna respuesta, alzo la vista al cielo.
Y me quedo así, un buen rato, quieto.

El cielo casi siempre guarda silencio.
No por mala intención, ni por hacerse el interesante,
sino porque es discreto.
No le gusta errar, ni enviarte por el camino incorrecto.
Pero otras veces habla, de forma atropellada,
como un torrente cuando acaba el invierno.
Y te deshace los nudos de dentro y puedes mirar tranquilo a través de los misterios.

Hoy me ha dicho que yo he nacido para querer,
así, como en los boleros,
ni para médico, ni para ingeniero.
Para querer, para buscar como si fuera un polímetro
las pieles que dan calambre,
los ojos que tienen interés,
los abrazos que rompen las costillas,
los labios que no distinguen entre hablar y dar besos.

Que mi vocación es dar, es entrar, es tocar y saltar, y zambullirme,
me ha dicho el cielo que deje de marear la perdiz,
de opositar a curros que no me ponen,
ni me van, curros en los que no soy bueno,
me ha dicho el cielo que no tenga miedo.
Que yo puedo llegar a ser un gran profesional
en el sector de los afectos, tener mi propio proyecto,
ser multinacional, IBEX 35,
e incluso que se hable de mí en Forbes
-dentro de mi gremio, claro, y dándole tiempo al tiempo.

Ten prudencia, la justa,
olvídate de rascar donde no pica,
anda, paso a paso, confía,
mira directamente a los ojos
¿quién dijo miedo?

Hoy luce un día muy hermoso
azulmadrid o azul invierno,
abro la ventana, respiro hondo,
y dejo que resuene en mis pulmones el viento.

Publicado en a2manos el 27.12.2007

lunes 12 de diciembre de 2011

Lo que no puedes hacer

El mejor placer en la vida es hacer lo que la gente te dice que no puedes hacer.

W. Bagebot

No sé quién es este señor. Pero me parece interesante lo que dice.


Publicado en a2manos el 27,07,2007

viernes 9 de diciembre de 2011

El Rodaballo

Paso por la pescadería.

-¿Quién da la vez?

Me contesta una señora muy morena, bajita y con los ojos rasgados que lleva en el carrito un niño muy rubio.

Delante de ella (en la cola de la vida y en la cola de la pescadería) hay otra mujer que no cumplirá los 60 y que no levanta la vista del rodaballo mientras habla con el pescadero.
-Salmonetes.
-¿Cuántos? -dice él.
-Medio kilo. Como vivo sola...
-¿Algo más?
-Un gallo.
-¿De éstos?
-No, algo más pequeño, es para mí. De ración. Como vivo sola...
-¿Les quito la cabeza?
-Sí.
-¿Alguna cosita más?
-Merluza. Media. En dos paquetes, por favor.
-¿En rodajas?
-Me la preparo a la romana. Tendré para un par de días. Como vivo sola...

La señora no mira a ninguno de los demás que estamos esperando. Sólo mira al rodaballo.

Tampoco mira al dependiente. Excepto en el momento de poner la mercancía en el peso, por una suerte de reflejo fiscalizador y antiguo. Autodefensa.

Intercambia la información justa con el hombre que la sirve mientras mantiene una conversación mucho más profunda con ella misma. El pescadero no debe oírla siquiera. Ha desarrollado ese reflejo para sobrevivir, el mismo que desarrollan los barman.

Me fijo y, antes de coger el último paquete, vuelve a decir que vive sola. No recuerdo el resto de su frase.

Intento adivinar en su rostro si la letanía era un grito o un poema. O un poema-grito. O un grito-poema.

Pienso por un momento que vivimos en un mundo raro. ¿Por qué se llevará esa señora tanto pescado? ¿Miedo al colesterol? ¿Un congelador grande? ¿Reservas por si definitivamente nieva en Madrid? ¿O quiere estar preparada por si aparecen invitados de repente?

Vivimos en un mundo raro, donde el que tiene más probabilidades de interesarse, aplaudir o darle un beso a esta señora, de todos los que estamos en Caprabo esta mañana, es el rodaballo.


Publicado en a2manos el 30,01,2007.

martes 6 de diciembre de 2011

Mesa


Tengo un jarrón vacío encima de la mesa.

Tengo dos jarrones en realidad.

No tengo calor.

Ni tengo frío.

Un paquete de clines para sonarme cada vez que mi alergia quiera.

Escribo sobre esta mesa que compré con mi primera esposa para mi primera casa. Es de Ikea, de cuando ikea era novedad. De cuando aquella esposa y aquella casa eran novedad. No es una mesa bonita, pero es mía. Es de madera de verdad, no esos sucedáneos plastificados. Y está llena de golpecitos, pequeños arañazos. Y grandes también. Cicatrices que cuentan la historia de mi mesa. Lo mejor de esta mesa es que lleva su historia grabada, igual que los árboles, en la corteza. Sobre esta mesa he escrito, he comido, incluso he llorado... esta mesa ha escuchado charlas divertidas (conoce a todos mis amigos) y los detalles de la negociación de dos separaciones. Esta mesa ha sido testigo de algunas discusiones acaloradas y algunos encuentros sexuales apresurados y tórridos, es grande y resistente, doy fe. Pero esta mesa es muy discreta con estos avatares en concreto, más. Ni siquiera en sus arañazos queda constancia de ellos. Son cosas entre ella y yo.

Alguien me dijo: barnízala, quedaría más bonita. Pero no. la lija se llevaría mis recuerdos y los de ella, el barniz maquillaría la verdad, dándole un brillo suntuoso y embustero.

Ella es así.

Y yo también.

lunes 5 de diciembre de 2011

Tiempos


-"Me apetece estar contigo mañana."

Malditos tiempos verbales.

Se va el bus. Se van en él el conductor, tres noctámbulos de Moratalaz y algunos de mis sueños. Girarán un rato por Madrid y acabarán en la cochera. Los sueños siempre acaban en la cochera. Los noctámbulos no, esos se bajan antes. Y el conductor... ese tampoco, ese se va a su casa, que le están esperando.

A mí no.

A ti tampoco.

Pienso en aquel viejo poeta indecente y tierno, Bukowski. Mientras alineo mis pasos por la cuesta abajo. Pie derecho, pie izquierdo, pie derecho. pie izquierdo. Estoy tan desobediente esta noche, y tan cabreado, que quiero saltarme hasta la regla que impone que no se puede caminar si no es con ese orden por los siglos de los siglos.

Tropiezo, por listo, y casi me dejo los dientes en un banco. El suelo huele a pis.

Está frío. Y está muy duro.

Ya es mañana. ¿Le apetecerá hoy? Malditos tiempos verbales.

Mis sueños aparcados en una cochera ¿Y los tuyos?

miércoles 23 de noviembre de 2011

Pena


Lo peor de la pena es cuando no puedes identificar de dónde viene, o cuál es la causa.

No le puedes echar la culpa a nada ni a nadie.

Te salen las lágrimas y no puedes evitarlo.

En esos momentos entro en la cocina y pico una cebolla.

Y digo que es por la cebolla.

O pongo el telediario y digo que es por los negritos.

Casi siempre hay alguna hambruna en las noticias.

Qué suerte tienen los bebés que pueden sollozar sin dar explicaciones.

jueves 17 de noviembre de 2011

Palabras que encontré por ahí


Casi desde que este blog existe he recibido la misma interpelación de varios lectores.

He escuchado la pregunta de marras con paciencia y un poquito de fastidio, lo reconozco.

A pesar de que siempre defendí lo mismo, a veces me escocía precisamente el hecho de que me molestara. como si eso indicara que no la tenía superada.

He encontrado la respuesta en el dentista, fíjate tú, la misma que yo daba. En un número atrasado de la revista Qué leer.

En él, el señor Juan Marsé lo dice con sus palabras, claro como el agua.

Eso que a mí tanto me costaba redactar.

Dedicado con todo el cariño a esos (ellos saben quienes son) que preguntaron si este blog era autobiográfico o era literario.

martes 15 de noviembre de 2011

Opciones

Si tienes que elegir entre una de estas 2 situaciones, con cuál te quedas.

a) encontrarte a tu pareja en la cama con otra persona.

b) que te encuentre tu pareja en la cama con otra persona.
.

miércoles 2 de noviembre de 2011

Cariciohólico

Domingo por la noche de una semana sin domingo.

Sin domingo y sin sábado.

Me vierto en la cama con el propósito de disolverme en ella,
de ser cama durante unas cuantas horas.

El último pensamiento es una conclusión terrible:
tengo 35 años y soy cariciohólico.

Publicado en a2manos el 06,06,2005 bajo el título Domingo con un éxito inusitado de comentarios.

domingo 30 de octubre de 2011

Llorar en domingo


Yo,
los domingos,
cuando estoy sola,
lloro.

No, no estoy deprimida, no me duele nada... sólo lloro.

Todavía no se me ha quitado el hipo del último llanto...

Son las pelis de llorar de los domingos... tienes que probarlo.

Te tumbas en el sofá, pertrechado de kleenex, un café con leche (esto no es obligatorio, es a elegir, dependiendo de los gustos de cada uno), en mi caso, además, un paquete de cigarrillos, un cenicero... y te tapas con una manta... Entonces te pones una peli de llorar... si es buena, como la de hoy, empiezas a llorar casi al principio.... y no puedes parar... incluso todavía puedes seguir llorando unos minutos, con los créditos. Es un método buenísimo... lloras porque sí... y te limpias... y ya no te quedan lágrimas para el resto de la semana.

(Colaboración de P.)

jueves 20 de octubre de 2011

La persiana

Tiras de la cinta y sube la persiana. Y el mundo, que antes no existía se abre delante de ti. Tú sólo ves una parte, pero ahí está el mundo entero. Si tu vista fuera mejor podrías llegar a ver un trozo de Francia o de Portugal o el mar, están ahí aunque tú no los veas. Y antes sólo había una persiana.

Me despierto por la mañana. De pequeño soñaba mucho. Ahora no. O quizá no me acuerdo de los sueños. Existen mis sueños pero una persiana no me deja verlos.

Tengo que conseguir subir esa persiana, y así, al despertar, poder mirar a lo lejos, y descubrir, al menos, una parte de mis sueños.

martes 18 de octubre de 2011

Palabras que encontré por ahí


Sólo un zoquete tiene bolsas llenas de consejos y respuestas a todas las preguntas.

C. Bukowski

domingo 16 de octubre de 2011

Vida Interior


Tengo bastante vida interior.

Me lo noto yo. No estoy hablando de que se me muevan las tripas, tenga parásitos intestinales o alguna infección.

Los domingos es el día que más noto que tengo una gran vida interior, porque no me aburro, no tengo tiempo casi para descansar y paso las horas atendiendo pensamientos atrasados de la semana. Me llega un pensamiento y, en vez de aparcarlo, le doy su sitio. Y su tiempo. Los pensamientos necesitan un espacio y un tiempo para cuajar, si no, se secan, menguan y acaban por desvanecerse. Los domingos además, como no tengo que atender llamadas de trabajo (ójala fuera verdad para todos los domingos) aparecen algunos pensamientos nuevos, espontáneos, que brotan de tener un ratito para mirar las flores de la terraza, las nubes del cielo o las migas de la mesa. O las burbujas del champán.

Laa burbujas suben, las nubes pasan de un lado a otro, las migas están quietas. Tres maneras distintas de estar en el universo.

Yo, entre semana, soy burbuja o nube o miga, pero el domingo, si no me importunan, puedo ser las tres cosas sucesivamente, elevarme, vagar o estar quieto. Porque yo, los domingos, tengo mucha vida interior.

jueves 13 de octubre de 2011

Mensaje


Tengo 44 plantas en casa. No todas son distintas. Las tengo grandes y pequeñas.

Mi edificio tiene sólo 4 plantas y yo vivo en la tercera y en la cuarta. Me refiero a plantas de altura. Mis plantas son todas de altura, porque están en la cuarta.

Se oyen las campanas de la iglesia de Ramón y Cajal llamando a misa. Me pregunto qué porcentaje de la gente que las oye interpreta ese mensaje y cuáles no. Suenan los pájaros y los perros y me parece que no estoy en Madrid sino en un pueblo de Castilla.

Mis plantas escuchan las campanas pero hacen como que no se enteran, ninguna se mueve jamás para ir a misa. Pero no podría asegurar que sean ateas, puede que simplemente, no entiendan el mensaje.

martes 11 de octubre de 2011

Combustión


Un día nos quisimos.

Eso creo.

Eso pienso.

Y querernos no fue suficiente para querernos más. Ni siquiera fue suficiente para seguir queriéndonos. Fue nuestro amor autoextinguible.

Por falta de oxígeno. O por falta de combustible ¿quién sabe?

Ahora que lo pienso, creo que fue por falta de oxígeno, porque los carbones de nuesto amor siguen ahí, intactos, esperando una cerilla o dos, y una ráfaga de viento.

El amor es una reacción química, concretamente una reacción química de combustión. Y deben existir dos, estar dispuestos a quemarse y una cantidad de energía (en forma de calor) suficiente para iniciar la ignición.

Si no... malamente.

sábado 1 de octubre de 2011

Invierno

Se va acercando sigilosamente el invierno. Esta mañana ya no me apetecía ir en el coche con la ventana abierta. Las plantas de la terraza, con las que este año me he esmerado poco, se van poniendo el pijama marrón, preparándose para una noche larga. Confían, es muy probable, en que al despertar se encuentren a un tipo más dedicado, más delicado, también. Las plantas se parecen en eso a los lectores de este blog. En la paciencia y en la confianza.

Y en la discreción.

Pero se diferencian en el puesto que ocupa entre sus prioridades el que les echen agua por encima.

He preparado pisto para mañana. Justo después de cenar, mientras C. se daba una ducha. En verano nunca preparo nada para mañana. Otra prueba más de que se acerca el invierno. Y ese cambio vertiginoso, temerario y radical: del gazpacho al pisto.

El silencio es distinto en invierno. El bullicio también.

Las mujeres van más tapadas en invierno. Los agentes patógenos y este humilde contador están en contra de que las mujeres se tapen tanto en invierno.

Pero por distintas razones.

jueves 29 de septiembre de 2011

La mesilla

Tengo en la mesilla de noche un plumier, un despertador, dos tornillos rosca chapa, una pieza de acoplar el iPod, una pluma sin tinta, el teléfono móvil, unas monedas de curso legal, un botón de un pantalón, una barrita de protector para los labios que se me derritió por dejarla al sol dentro del coche, unos papeles sobados que en algún momento pensé que merecía la pena conservar, el mando que sube y baja las persianas, las gafas...

Tengo la vida como la mesilla, ocupada a partes iguales con cosas inútiles e imprescindibles, pero en esencia, desordenada.

Eso no está bien.

He ordenado la mesilla y sólo quedan las gafas, el teléfono móvil, el despertador y el mando que sube y baja las persianas.

Y ahora tengo la vida como la mesilla: aburrida.

lunes 26 de septiembre de 2011

Aburrido o loco


Ya sucede que por las noches refresca.

Y también que el Sol cae antes de que den las 9.

Pronto lloverá sobre Madrid. Y entonces el parabrisas de mi coche se convertirá en un lienzo, y las gotas en pinceladas, revelándome cuadros impresionistas donde antes sólo había una cotidianidad bastante insulsa.

Vuelvo a comprobar que no son aburridas las calles, ni los cielos, ni las personas. Que el problema del aburrimiento reside, únicamente, en mi mirada. Que aparece y se va como una dolencia caprichosa.

Una dolencia muy barata de curar.

Basta con subirse en el coche, no es necesario siquiera ponerlo en marcha.

Bájese la ventanilla y aplíquese con entusiasmo un pulverizador apuntando al cristal. También se puede hacer aparcando al lado de un aspersor. El cristal se moja más rápido y además te ahorras el convencer a tus vecinos de que no estás loco de atar.

Pero la pincelada no queda tan fina.

miércoles 21 de septiembre de 2011

No te fíes de la Historia

¿Cómo se debe sentir Isabel II, allá en los cielos donde esté ahora, si piensa que después de reinar en España durante 35 años, aguantar dos intentos de asesinato y un exilio, que la casaran con un primo carnal homosexual, engendrar diez hijos --buscándose la vida, claro-- para dar un heredero al pueblo, y ve que el lugar que le ha reservado la Historia son miles de tapas de alcantarillas esparcidas por todo Madrid?

¿Cómo debe sentirse Felipe II, que estará en los cielos, puerta con puerta con su tataratataranieta Isabel, si piensa que después de reinar en España durante 42 años, de convencer al Sol para que no se ponga en tus dominios (para que se hagan una idea los de la LOGSE, Felipe II era a mediados del XVI tan importante como Google en la actualidad), de haber construído el panteón mortuorio más fastuoso de Europa (El Escorial), y ve que la Historia, la muy caprichosa Historia, no le ha reservado ni siquiera las tapas de las alcantarillas de Madrid?

sábado 17 de septiembre de 2011

Seguir a una mujer

La estuve siguiendo como si fuera la última aceituna del plato.

Poniendo cuidado en que no diera un salto y saliera volando.

Si no, tendría que encontrarla en un suelo lleno de palillos mordidos y servilletas de papel sucias.

La estuve siguiendo con mucho tiento.

miércoles 14 de septiembre de 2011

Cruces, penas y besos


Va a cruzar. Mira hacia un lado, mira hacia el otro. Vuelve a mirar. Vuelve a remirar. Lo hace para asegurarse de que no vienen coches. Incluso mientras cruza apresurada vuelve los ojos a uno y otro lado.

La vida es un autobús invisible que te arrolla. Sin previo aviso. Sin preguntar. Y no hay manera de adivinar por qué lado viene, por mucho que mires. Y nunca sabes en qué paso de cebra te va a aplastar.

La vida a veces es unos labios dulces que te calientan el alma y echan luz en esa habitación lúgubre. Y tampoco avisa de cuándo va a dejar de ser bruja para convertirse en hada. Y no hay manera de adivinar sus intenciones. Por mucho que nos empeñemos.

Todo el talento y todo el esfuerzo nos pueden servir para acabar una carrera, conseguir un curro, pagar unas facturas, apuntarnos a un gimnasio... y poco más. Las cosas importantes, que como todo el mundo sabe son dos (mojarse con el chirimiri del amor y esquivar el aguacero de la muerte) no están a nuestro alcance. En buscar el amor y evitar la muerte no hay nada, de verdad que nada, en lo que nuestra razón pueda ayudarnos.

Si vienen besos que no se me escape ninguno,
si vienen penas, que escuezan poco.

Ya ha llegado al otro lado. Se sonríe sin mirar atrás. Mañana, otra vez, dudas nuevas en el mismo cruce.

sábado 10 de septiembre de 2011

Taxi


Subo en un taxi. El conductor va escuchando un rosario. Le pido a Dios que no se santigüe ni haga genuflexiones durante la carrera. La carrera lo es en el estricto sentido de la palabra. Este taxista va como alma que lleva el diablo. Quizá por eso lleve Radio María, para compensar. Conduce como si yo fuera un cazatalentos de la escudería Ferrari. Que Dios nos protege está claro, porque se acaba de saltar un semáforo en Serrano a más de 90 km/h.

Las beatas canturrean el Rosario. ¿Tendrán el canturreo registrado en SGAE? ¿Pagarán derechos de autor? ¿O de Creador? El rosario, el hiphop y los cantautores comunistas tienen en común el fraseo monocorde y la finalidad: mejorar el mundo. Colombia-Recoletos en poco más de 10 minutos. Felicito al taxista por la pole conseguida, le dejo propina para cubrir el desgaste extra de los neumáticos y al bajar, en la acera, me arrodillo y beso el suelo en señal de agradecimiento, como hace el Papa cuando el piloto aterriza bien. Digo yo que también podría el Papa aplaudir, como se hace en Ryanair de toda la vida.

lunes 18 de julio de 2011

Vuelvo de la playa


Vuelvo de la playa. De estar un rato tirado al sol. O tirado a la sombrilla, que me va más.

Cerca, siempre cerca, de la orilla.

El sonido de las olas me salpica, y las voces de los niños. Y la arena, con su poquito de viento en cada grano. Las gafas y el bañador a buen recaudo, en la bolsa. Un bocadillo. Un libro. El pensar se ralentiza en la playa, baja la presión arterial. Y me templo. Me emulsiono. Con este fragmento ínfinitesimal del universo.

Vuelvo de la playa. El moreno se va cada mañana, arrastrado por el agua de la ducha. Vuelvo a sincronizar el pulso, mi pulso, con el de la ciudad. El ritmo de esta ciudad. Vuelvo de la playa. Me alegro de verte de nuevo.

domingo 19 de junio de 2011

Amarillos

La noche era de amarillos.

Hemos tomado de postre adrenalina.

Nos hemos mirado a los ojos para ponernos a cien. Hemos apartado los platos, los vasos, los cubiertos... Nos hemos tumbado en la mesa como en una playa. Las migas doradas eran la arena, y el ruido de las respiraciones: el mar.

Un mar, dos mares.

Hemos sido un rato los veleros y otro las motoras. Y luego, yo el chico que alquila las tumbonas y tú la alemana con las tetas al sol.

A un sol, a dos soles.

Hemos tomado de postre adrenalina, que es más digestiva que el sorbete de limón. También amarillo. Mira tú.

Es que esta noche era de amarillos.

(Publicado en a2manos el 08,10,05)

martes 7 de junio de 2011

Arena

Me recorren ríos de arena.

Y yo, la verdad, preferiría tener sangre. De esa roja, corriente y vulgar, la de toda la vida. La de la vida, en general. Es más cómodo para las transfusiones.

- ¿Grupo?, pregunta la enfermera.
- Caliza, respondo yo.
-Aurora, ven a atender al señor (con retintin) ya está aquí el moderno de los lunes.

Dirán ustedes vosotros que a qué viene esta licencia poética, que de dónde me he sacado la metáfora. No, no es metáfora, es verdad. Si me hago un corte al afeitarme no me sale sangre. El otro día me cogió a traición una lata de mejillones en escabeche, me hice un buen tajo, y nada: solo salía arena. Los mejillones me quedaron un poco berberechos.

Pero yo ya sé por qué es. Una noche de éstas, entrando en Madrid. Las calles vacías. Me dí cuenta de que estoy lleno de arena porque soy un saco de boxeo. De los que se usan para entrenar. Y por mucho y muy fuerte que me den, aguanto. Y si me descoso un poco o se me abre una fisura... sale arena, nada más.

Antes de ser saco, fui boxeador. Pero se me pasó el arroz, demasiadas noches terminé con la cara como un cromo. Es por eso que ahora me recorren ríos de arena.




(Publicado en a2manos el 08,12,05)

martes 31 de mayo de 2011

Palabras


Siempre he pensado que las caricias son palabras que se escriben en la piel. Las escribe quien las da. Y quien las recibe se las lleva puestas.

Se escriben sin saber qué significan. En un idioma que no hablamos ni entendemos. Un idioma de tocar.

Todos tenemos el cuerpo lleno de palabras. Escritas con tinta invisible pero indeleble. Unos tienen decenas de páginas y otros cientos. Los que tienen unos pocos renglones están necesariamente mal de salud.

Las caricias dejan a su paso tatuajes invisibles.

Las huellas dactilares son la tinta en los dedos del escritor: un residuo que delata. Por mucho que miremos con lupa nuestros propios dedos no conseguimos descifrar ni una sola letra. Prueben ustedes. Y en cambio es evidente que esos laberintos de nuestras yemas son precisamente letras amontonadas con las que componer caricias.

Hace poco he leído que un científico de la universidad de Seul ha conseguido inventar un método que hace visibles esos mensajes. Se basa en que nuestra piel por ser orgánica es rica en carbono. Uno de los isótopos del carbono, concretamente el 17, tiene una estructura atómica muy compleja. Las órbitas que describen los electrones guardan entre si unos ángulos específicos y el spin de cada uno de ellos se puede alterar para girar en sentido inverso. Esta combinación de ángulos y spines conforma una cadena lógica que se modifica con el contacto de otra piel, y no con el de la ropa, metales u otros materiales. El caso es que este doctor, de cuyo nombre no me acuerdo, ha conseguido descifrar esos mensajes. La prueba que ha mostrado ante la comunidad científica ha sido sencilla y concluyente. En la piel de un recién nacido (lo más cercano a folio en blanco) ha impuesto sus manos y transmitido cierto mensaje. Luego se ha "escaneado" con la máquina de su invención la espalda del bebé y han aparecido (en coreano, claro) las palabras: bienvenido, hijo del amor y el viento.

Asombroso.

Lo leo en un sitio web de ciencia muy sesudo y reputado. Comunidad científica con pedigrí. Me quedo pensando.

Que lo mismo tengo la espalda llena de corazones atravesados con flechas como los árboles del Retiro.

Algunas tachaduras.

La fecha de una noche vertiginosamente larga.

Algún Vanessa estuvo aquí (el nombre ha sido cambiado).

Pero no quiero mirármela con el aparato ése. No sea que me encuentre...

una lista de la compra,

una comparativa con amantes previos al modo de Coche Actual,

un mañana tengo que madrugar mucho.

O un tristísimo tan abrazada a ti y echándote tanto de menos.

(Publicado en a2manos 23,04,07)

domingo 29 de mayo de 2011

Estrella de mar


Era salvaje y mimosa. Mentirosa y terriblemente sincera. Mientras dormía en mi cama noté que su cuerpo emitía luz, brillaba. Era celeste. A la mañana siguiente intenté retenerla con un cruasán caliente, un café edulcorado con besos y una propuesta de matrimonio en régimen de separación de bienes.
Me miró tiernamente y dijo: "A veces siento que me gustaría ser normal y quedarme a vivir entre tus brazos. Desearía que tus caricias fueran suficientes para mitigar el picor que producen las dudas. Pero me nacieron bajo el influjo de una luna rara. Y es por eso que prefiero ser pulpo que estrella de mar."
No se le pueden poner vallas a la playa.

(Publicado en a2manos el 26,04,2006)

lunes 23 de mayo de 2011

Trenes


Se nos escapa la vida, a lo tonto. En cabreos, en fruslerías.

Dejamos pasar los buenos ratos, dejamos escapar a las personas valiosas, nos perdemos caricias y besos... como tontos en el andén vemos pasar los trenes y no se nos ocurre subirnos a ninguno. Si tuviéramos 5 años lo haríamos. Pero con más de 30 ya no. Nos ha hecho la vida sensatos, qué putada.

Ya no desafinamos, ni nos reímos a pulmón. ni bebemos a morro. Ya no lloramos.

Todo en su justa medida. Mediocridad. Se esforzaron nuestros maestros y nuestros padres en hacernos unos perfectos mediocres. Precisamente para que no desentonáramos. Para que no lloráramos hemos tenido que pagar el precio de no reír.

Vemos pasar la vida desde el andén. Se nos escapa.

Pues yo mañana voy a tener 5 años y me voy a subir.

Te mandaré una postal cuando llegue.

(Publicado en a2manos el 20,09,08
)

sábado 21 de mayo de 2011

¡El Rey está desnudo!



Tiene miedo el poder de perder el poder.
Tienen miedo los medios de no ser el mensaje.
Tienen miedo los deshonestos de perder su careta.
Tienen miedo.
Tienen miedo los que un día insultan y otro también al ver que otros piensan y no insultan y con calma atraen a la gente.
Uno más.
Suma y sigue.
La gente no tiene miedo.
La gente tiene razón.

Un voto un día no es un haga usted lo que quiera hasta que nos volvamos a ver. Un voto un día no es crear redes de connivencia entre políticos y delincuentes de cuello blanco. ¡No todos son iguales! ¡No todos son corruptos! ¡No todos mienten! Claman los afectados. ¿No? . Mienten, roban, esquilman, despilfarran… Y los que no, miran para otro lado, justifican. ¡Y tu más!

Lo hace el PSOE cuando traiciona al PSOE y dobla la testuz ante el FMI. ¡Es que si no, vamos al rescate!, lloran ahora. Al rescate vamos porque aquél PSOE dijo que en España era fácil enriquecerse pero no se ocupó de que la gente trabajara, produjera, fuera responsable y construyera un país, los cimientos de un país. Lo hace IU cuando consiente que los mentecatos llenen sus listas y se aburguesen en las poltronas del poder y hagan negocios en las cajas de ahorro o se abracen con las grandes constructoras. Lo hace el PP cuando acaricia los buenos trajes de su candidato y edifica el éxito económico que tanto pregona sobre ladrillos que no cumplen la normativa antisísmica. Sí, antisísmica viene, porque hoy quiero que sea así, de sistema. España es un paraíso de edficios vacíos en mitad de páramos. No sólo mal gusto, además, y sobre todo, nocivo. Letal. Gracias.

Así las cosas, ¿para qué queremos un ministro de Economía que dice que la crisis es global y él no puede hacer nada? ¡Que venga el ministro global! ¿Para qué queremos un ministro de Exteriores si lo único que hace es coger el teléfono y cumplir órdenes de sus jefes, que son muchos? Son EEUU, Francia, Alemania. Nos hemos convertido en una provincia de todos ellos. Al menos podían haber construido un país como ellos lo construyeron: no de nuevos ricos, paletos y corruptos.

He visto políticos usar el coche oficial para sus quehaceres privados. He visto cómo no dan explicaciones porque creen que lo público es suyo. He visto cómo justifican al corrupto, al que vive bajo sospecha. Nunca jamás comprueban las acusaciones, siempre defienden… lo que haga falta. ¿Nos preguntamos aún de qué tienen miedo? Tienen miedo de que la gente piense, de que la gente les pida cuentas. Sus cuentas. Porque ese dinero, alcalde, presidente, concejal, es dinero de los ciudadanos. Porque usted está sentado ahí porque también los que están sentados en Sol y en cien plazas más lo han decidido. Porque, señores, son ustedes sus empleados.

Los medios tienen miedo porque viven de la Administración. De su publicidad. Por eso no son libres ni los que se creen libres. No son libres los tertulianos. La mayoría de ellos recibe consignas y se come el morro día sí día también con el político al que defiende. Toman cafés, comen, cenan y se creen poderosos porque llevan en su móvil el teléfono de este ministro, de este alcalde, de este líder. Entonces dejan de informar y opinanlo que les piden que opinen. Reparten los partidos, todos, argumentarios entre sus periodistas de cabecera y estos, como un mantra, repiten en radios y televisiones el pensamiento que les han escrito pero que ellos no han pensado.

Periódicos y radios de derecha.
Periódicos y radios de izquierda.

Los he leído y oído esta semana manipular, confundir y converger en el mismo mensaje: protestar está bien, pero cuidado con poner en peligro la democracia que tanto nos ha costado conseguir. También tienen miedo. Tienen miedo de ir contra el poder y perder sus suculentas campañas publicitarias, tienen miedo de que la gente se dé cuenta de que forman parte del sistema, que ya no son el cuarto poder, sino que son el brazo armado de este partido o de aquél partido o de este empresario.

No, la gente no quiere destruir la democracia, la gente quiere construir la democracia. Quiere dejar claro que la soberanía reside en el pueblo. Y que el pueblo se puede equivocar. Pero también rectificar. Y ahora quiere rectificar. Quiere listas abiertas para obligar a los políticos a trabajar y no ser sólo profesionales de la cosa pública. Si a usted no lo conocen, si de usted no tienen la certeza de que es honesto, trabajador, sincero y pulcro, lo tacharán de la lista. Eso quieren, que no se camuflen vagos y maleantes en listas donde hay gente, seguro, muy válida, capaz y honesta.

La gente quiere que se acabe el chantaje de nacionalistas ante los que unos y otros hacen genuflexiones cuando es preciso. La gente quiere que no se use el dinero público para rescatar bancos o proteger empresas privadas. No, no quieren chupar de la teta del Estado, quieren que la teta del Estado reparta como se debe hacer, y no a los bancos cuando tienen problemas (¡que cierren!), no a los colegios concertados cuando tienen problemas (¡que suban la factura!) no a las grandes empresas cuando su gestión las lleva al desastre (¡que desaparezcan!). ¿Hay algo más liberal que eso? ¿Hay algo más liberal que pedir que la Administración adelgace? ¿Qué disminuya el número de cargos electos y de cortesanos que les lanzan incienso? Las cuentas públicas deben ser públicas. Y los empleados públicos, llenos de prebendas, tienen la obligación de someterse al control de sus jefes: los ciudadanos. ¿Es de extrema izquierda pedir que se grave con un impuesto las viviendas vacías? Hay políticos del PP que lo han propuesto.

Sol da miedo porque le ha dicho al Rey que está desnudo. El Rey está desnudo hace mucho tiempo. Antes, por pudor, miedo, indiferencia, la gente miraba para otro lado. Ahora no. Y eso es Sol, un espejo. Un espejo que reconstruye la realidad y la devuelve a la sociedad como es: un esperpento.

Respeto, por favor.

jueves 19 de mayo de 2011

Se puede


Se puede vivir sin música. Se puede vivir sin helados. Se puede vivir sin leer. Se puede vivir sin caricias. Se puede vivir sin tumbarse al sol desnudo. Se puede vivir sin luna. Se puede vivir sin aprender. Sin llorar. Se puede vivir sin reír. Se puede vivir sin amigos. Se puede vivir sin sexo. Es más difícil pero también se puede vivir sin sonreír. Se puede vivir sin hablar o hablando sólo de cosas triviales. Se puede vivir sin vino, sin poesía, sin atardeceres rojos y sin amaneceres en compañía. Se puede vivir sin que te abracen, sin abrazar, sin flores. Se puede vivir sin conocer el mar, sin haber pisado la arena de una playa con los pies descalzos. Se puede. Estoy seguro de que se puede.

Pero yo no quiero.

(Publicado en a2manos el 21,04,09)

martes 12 de abril de 2011

Cenicienta

Suena el camión de la basura.

Siempre en torno a las 12.

Como si lo condujera Cenicienta. Diantres, cómo ha cambiado el cuento. Son unos cientos de años soportando que la carroza le fallara y, ahí la tienes, ha optado por llevar un pedazo de camión.

He llevado a Jazz a dar un paseo al parque y lucía una luna hermosa sobre Madrid. Sólo había un par de perros acompañados por un par de dueños. Poco comunicativos los perros y menos aún los dueños. Lo he agradecido, porque con la luna y la compañía de mi perro tenía bastante.

El viento movía las ramas. He sentido unas ganas repentinas de estar al lado del mar, de escuchar las olas insistentes. He vuelto a casa un rato antes de las 12. Me he lavado los dientes paseando por la casa y luego ha sonado el camión de la basura de Cenicienta.

viernes 25 de marzo de 2011

Morder la vida

No queda agua mineral en Tokio.

Desde hace meses los hambrientos de África no consiguen un mínimo espacio en las portadas.

En unos días miles de candidatos sonrientes se encaramarán a las tapias de nuestros pueblos y ciudades, creo que lo llaman campaña electoral.

El cielo de Madrid impasible y naranja, menos mal.

Se cayó la gata desde lo alto del tejado de cinc (caliente).

Llueven balas en el desierto Libio.

No hay nada más dulce que abrazar un torso desnudo.

Morder flojito,

tu boca y también la vida.

miércoles 23 de marzo de 2011

Lucky

He mandado a C. a la cama. Ella ha mandado a Jazz a la cama. Abro el portátil y le queda un 5% de batería. Siento envidia, a mí me queda menos. Cierro el portátil. Abro las cortinas. Hola luna. Se mueven algunas nubes. Casi todas. Elijo una canción con la que despertarme mañana. Lucky de Jason Mraz. Es mejor empezar el día con Lucky que con Sorry seems to be the hardest word. Eso está claro. Lucky

miércoles 16 de febrero de 2011

Amores posibles


Aquí algunos verán música.

Yo veo una escalera que lleva directamente a una ventana.

¿Una escalera de color? preguntó el tahúr.

No, en blanco y negro.

Y al otro lado de la ventana está la luz,

o el precipicio,

o el frío,

o un principio.

lunes 7 de febrero de 2011

Ya sé que no


Atardece en la Glorieta de Pirámides y otra vez pienso que las cosas importantes, las verdaderamente importantes como que salga el sol o se quede, suceden sin que yo intervenga.

Nadie me pide opinión: ¿Tú crees que es buena hora para que se ponga el Sol?

No. Da igual lo que yo diga o haga. Y este hecho, esta insignificancia mía, lejos de agraviarme, me agrada. Me relaja.

Pero como no soy yo todo zen, 100% equilibrio , como al fin y al cabo un porcentaje de mí ser es mortadela, reconozco que me gustaría, algunos días, poder decirles a mis amigos que esas tonalidades de naranjas y amarillos, rojos, morados y grises y blancos y azules, esa proporción exacta, esa elección tan divina (o siquiera una minúscula pincelada de ella, la que roza la pirámide de la derecha. O una más discreta: el trazo enrevesado de una rama sin hojas) ha sido cosa mía.

Sí, por presumir, qué pasa.

Pero no, ya sé que no.

martes 25 de enero de 2011

Nostálgico

Por alguna razón que no alzanzo a entender tengo hoy un día nostálgico.

Me lo noto yo, sí, nostálgico.

Y me encuentro con este video de una ciudad increible en la que estuve hace tiempo, que suerte tengo, y a la que algún día volveré, si sigo teniendo suerte.

Que os guste.

NYC - Mindrelic Timelapse from Mindrelic on Vimeo.

jueves 20 de enero de 2011

El sueño del caracol

Ayer hablaba con un amigo sobre imágenes, fotografías, vídeo, historias, contar historias...

Hoy me encuentro con esta joyita, por casualidad.

Es una de esas pequeñas pinceladas de arte que se puede leer en clave de vida.

O, no sé, quizá sea una pequeña pincelada de vida, hecha arte.

Tú decides.

Pero ya, ya mismo, ¡vamos, date prisa!



Si te has quedado con ganas de más puedes visitar El Escondite de Iván, el blog del director de este corto.

miércoles 19 de enero de 2011

Danae


La tarde muere envuelta en su tristeza.
Paisaje tierno para soñadoras
miradas de mujer, exploradoras
de su melancolía en la belleza.

Danae apoya en sus manos la cabeza.
El ambiente que el sol último dora
es una leve, dulce y turbadora
caricia que la oprime con pereza.

Un pajarillo gris, desde una vana
rama, canta a la tarde lenta y rosa.
Oro de sol entra por la ventana

y Danae, indiferente y ojerosa,
siente el alma transida de desgana
y se deja, pensando en otra cosa.

Ángel González

lunes 17 de enero de 2011

Palabras que encontré...


El amor es una afortunada sugestión mediante la cual dos individuos creen que el otro es mejor persona.

A. Neuman

viernes 14 de enero de 2011

Palabras que encontré, una noche, en la calle

Cualquiera puede simpatizar con las penas de un amigo, simpatizar con sus éxitos requiere de una naturaleza delicadísima.

O. WIlde

jueves 13 de enero de 2011

Partituras


Unos se empeñan en entender la vida estudiando como locos.

Biología, matemáticas, física, psicología...

Otros van a la pitonisa o a que les echen las cartas. Leen el horóscopo, interrogan al oráculo.

Otros miran pasar las nubes en el cielo,
o miran en el fondo de las tazas los posos del café.

Otros hacen reiki, chikún, yoga, meditación trascendental o le preguntan a la luna.

Otros se fuman unos porros o se meten entre pecho y espalda el Ulises de Joyce, aun a sabiendas de que su salud se resentirá.

Otros leen la Biblia o van a misa a que un señor enjuto, vestido de negro y con la sexualidad (en el mejor de los casos) reprimida, les de pistas o les indique un camino. Algo es algo.

Pero nadie se había dado cuenta hasta ahora de que la vida es una obra musical, y como tal se escribe en un pentagrama. Un pentagrama con muchas líneas adicionales, para que quepan todas las tesituras, todos los matices, todos los instrumentos... y sin barras que indiquen los compases, para que cada uno la siga a su tempo. Y con ligaduras ilimitadas que unan las notas, y con figuras de silencio adicionales, y con infinitos valores de duración.

La vida es una obra musical y como tal se escribe con forma de partitura.

Vamos, a qué esperas, atrévete a tocarla.

Sí, claro, por supuesto: al igual que las obras de Bach o de Barber, la vida ofrece muchas y distintas interpretaciones.

¿Cuál es la tuya?

Como puede verse arriba, la vida está escrita en una partitura.

jueves 6 de enero de 2011

Estamos todos locos

Loco el Pato Donald.
¿Cómo no van a darse a las drogas si se pasan encerrados en semejante caparazón todo el día?

Loca la demandante.
¿Estrés post traumático por que te toquen los senos con unas manoplas de gomaespuma que son como almohadas delante de tu novio que está haciendo la foto?

Loco el abogado.
No, este es un listo.

Loco el periodista.
Si hay escarceos en el cuarto de la fotocopiadora de tu periodico. No quiero ni imaginar el backstage de Carrefour. Por qué se escandaliza de que lo haya entre actores jóvenes disfrazados de. No me digan que no tiene su punto Aladin, sobre todo si es un maromo de Arkansas con los abdominales de Milka.

No dejen de leer esto.

viernes 31 de diciembre de 2010

Fin de curso

Paso por aquí y me paro a decir que se va uno de los años más trepidantes de mi vida, pleno de emociones. Me daría para escribir un libro o dos, eso si yo supiera escribir libros.

Para no aburriros haré un breve resumen por asignaturas:

Meteorología: No sé si atraía yo a los huracanes o ellos a mí, pero me metí en unos cuantos.

Física: Pasé el año entero estudiando las propiedades electromagnéticas de la piel humana. Básicamente en 3 aspectos: atracción, repulsión y descargas de más de 3000 voltios. Fue muy aplaudido un artículo "Un cuerpo que flota indefinidamente en una cama de uno cincuenta puede sufrir una criogenización instantánea o una disolución parcial, pero nunca nada bueno"

Geometría: Fui vector libre en un espacio de n dimensiones con módulo y dirección variables. Y luego fui vector libre que se quiere convertir en vector fijo en un plano cartesiano pero no le dejan los cambios sucesivos de sistema de referencia, y otros vectores que le pinchan con la flechita. Saqué mala nota en el examen "Implicaciones afectivas de los polígonos irregulares. ¿Qué hacer si te toca el vértica chungo?"

Ciencias Naturales: Este año he sido en lo esencial tortuga con pretensiones nudistas (una contradicción), pero también bastante salmón, nadando contracorriente. Como oso, fíjense si soy tierno que a mi lado mimosín rasca. Acabo el año un poco seta, cosas del guión. Si junto todos los animales que soy y os guiso queda un plato súper moderno y fino, pero alto en colesterol.

Historia: Por si no me lo habíais notado he superado la Edad Media, atrás quedan la autarquía y el aburrimiento. La Revolución que me sacó de allí no fue muy francesa pero sí bastante sangrienta, hubo que pasar a cuchillo a los elementos conformistas. Estoy intentando inventarme una edad más moderna, recuperar elementos del Romanticismo Clásico y adaptarlos a un periodo más sosegado, menos convulso.

Arte: Pinceladas largas de colores cálidos. Explosiones de rojo, algunas de ellas controladas. Pocas referencias naturalistas. Como técnicas predominantes el aguachirle con gas y la plumilla. Expongo mucho pero vendo poco. Tengo buena prensa, pero el ciudadano de a pie no me comprende. Soy como la La Habitación de Hopper pero es la carta quien lee a la mujer.

A todos los que pasais por aquí -la mayoría perfectos desconocidos- os deseo lo mejor de lo mejor. De verdad, de corazón, Qué importa que no os conozcamos, mejor así, no hay nada que más deteriore las relaciones que el empeñarse en el conocimiento mutuo, labor ingrata, decepcionante y condenada a la nada.

Sí, estoy nihilista, pero cariñoso.



Este post se publicó el 27.12.2007

miércoles 29 de diciembre de 2010

Reflexiones


Me parezco a mi perro en varias cosas:

1. me gusta tumbarme y que me hagan mimos.

2.
sólo obedezco cuando no tengo nada mejor que hacer

3.
no muerdo, y si lo hago, no aprieto.

lunes 27 de diciembre de 2010

Sardina


Ayer los arcos de la avenida de la Ilustración se me antojaron el esqueleto de una ballena.

Y yo dentro como un Jonás o como una sardina cualquiera.

lunes 20 de diciembre de 2010

La Luna


Da pena irse a la cama con una luna tan hermosa.

Lo pienso mientras levanto un culín de vino.

Contemplándola.

.....-Me quedaría toda la noche mirándote. Y echándote piropos.

La muy descarada baja y se baña en mi vaso.

Vuelve a subir.

La miro.

Apuro lo que me queda.

Me sabe a ella.

Levanto la vista y ahora ya no es una luna blanca, es una luna roja.

viernes 17 de diciembre de 2010

Todos los días

Hay calles que vemos todos los días, personas a las que vemos todos los días, objetos de nuestra casa que vemos todos los días... y, de tanto verlos, dejamos de verlos. La primera vez nos gustaron o nos emocionaron, la primera semana los disfrutamos y luego se fueron volviendo transparentes. Los usamos, pero no los vemos.

Paso casi todos los días bajo los arcos de la Av de la Ilustración de Madrid y hasta ayer no había reparado en que eran ¡¡amarillos!!

martes 14 de diciembre de 2010

Otoños

La cama

He encontrado a mi media naranja. Lo que viene siendo la mujer de tu vida. Esa que, cuando la encuentras, la reconoces al instante. Y vas y se la presentas a tu familia y a tus amigos. Y cuando te llaman pones excusas porque sólo quieres estar con ella. Quieres gritar por la ventana que te has enamorado, que se entere todo el mundo... a mí se me ha ocurrido que gritar por la ventana era poner una foto en el blog, lanzarlo a los cuatro vientos de internet.

Como se puede comprobar, la foto tiene un pequeño plagio, y es que hemos posado como lo hicieron Yoko y John Lennon: en la cama. Seguro que me habéis reconocido. Yo soy el gordito. Ella es la que no soy yo, la del pelo revuelto. Nos vamos a casar.

lunes 13 de diciembre de 2010

Rimas




Teléfono. Invitación a café. Sorpresa. Más teléfono. Luz a raudales. La del cielo. Entrando sin pedir permiso. Otoño. Casi invierno. Unas manos. Y todo lo demás. Una sonrisa. Esa sonrisa. La sonrisa. Sorpresa. Poco tiempo. Mucho gusto. Suceden cosas muy curiosas en los aledaños de una taza de café. Ultimamente. El porvenir. Los deseos. Las manos. Las cosas que se tocan con las manos. La superficie de la mesa. La buena ventura. El azúcar.

Las personas son como versos, y por eso, a veces, riman.

viernes 10 de diciembre de 2010

Madrid

Naranja.

Es naranja su cielo.

De noche.

Pasan los coches. Quedan las luces.

Las aceras frías. Los olvidados. Las urgencias, la soledad. Madrid.

Mi Madrid. Su cielo. Siempre su cielo. A veces gris, como una manta, a veces azul: un mar en calma. Y todas las noches del año, naranja. Paso por Madrid. En Madrid me quedo.

Con prisa. Muy lento. Construyendo con ruido un muro de silencio. Pegando en las paredes sueños. Hay una mujer sola, la cara descompuesta. Hay un poema. Hay una vida rota. Hay un bar abierto. Un policia, un chino, un negro. Búscame aquí, en un parque, en Lavapiés.

En el metro.

Búscame en Madrid si algún día te pierdo.

jueves 9 de diciembre de 2010

lunes 6 de diciembre de 2010

Lluvia


Mola que llueva.

Cambian los olores, cambian los colores, la temperatura, las formas, la luz...

Y las gotas son bolas de cristal para mirar al futuro.

Aunque el porvenir no siempre se deje descifrar,

resulta nuevo y excitante a través de esas gotitas.

viernes 3 de diciembre de 2010

Tienes


--Tienes razones. Tienes un coche. Tienes preguntas. Tienes un presente. Tienes valores. Tienes un montón de dudas. Tienes motivaciones. Tienes miedo. A menudo te sobra energía.

--No tengo...

--Tienes.... Tienes ideas. Tienes intensidad. Tienes una amante y una amiga. Tienes iniciativa. Tienes la música. Tienes rutinas. Tienes historia. Tienes deseos. Tienes límites. Tienes casa. Tienes una funda de edredón. Tienes vergüenza (que es distinto que tener pudor).

--No tengo...

--Vaya, yo juraría que tienes...

jueves 2 de diciembre de 2010

No es tan raro

Dormí con una mujer que no sabía volar. Me sentí extraño al despertar. No conseguía despegar. Ella. Yo. Hablo poco con mi perro estos días. Es como si no tuviera nada que contarle. Mi perro es la persona con la que más paseo. Hace frío ahí fuera. Y está bien que sea así. Tengo un amigo que habla pero no escucha. Bueno, a veces escucha, pero hace como que no. No le gusta que los demás piensen que tiene dudas. O que necesita ayuda. Es lo que me pasa con mi perro pero al revés. No he tomado ninguna decisión, pero tengo ganas de verte. Ya ves. Qué raro ¿verdad?

martes 30 de noviembre de 2010

No tengo


No tengo razón. No tengo un camino. No tengo la solución. No tengo un destino. No tengo principios. No tengo certezas. No tengo motivos. No tengo valor. A menudo, no tengo fuerzas. No tengo... no tengo disciplina. No tengo tesón. No tengo esposa. No tengo autocontrol. No tengo métodos. No tengo ritos. No tengo costumbres. No tengo pasado. No tengo aspiraciones. No tengo limitaciones. No tengo patria. No tengo una bandera. No tengo pudor. No tengo miedo. No tengo..

Qué pocas cosas tengo.

lunes 29 de noviembre de 2010

Nieve

Nieva en Madrid.

Caen los copos blandos, livianos como pacíficos paracaidistas.

Pienso en el nevar con nostalgia. A cámara lenta.

La nieve profunda en la montaña en la que me echaba de bruces cuando niño, asombrado por su suavidad.

Y luego la nieve en una bola, dura y con mala leche. O la nieve helada del glaciar. O el alud que mata. O en el desierto nevado, inhóspito de los Polos.

Pienso en como se puede trocar lo dulce en hielo duro. Impenetrable. O en dolor.

Nieva en Madrid, mientras, yo recuerdo aquella frase que decía que mi fuerza emanaba de mi capacidad para la ternura.

O algo así.

domingo 28 de noviembre de 2010

Tirón de orejas

Tienes toda la razón Dixtinta.

Y me salen los colores de vergüenza.

No tengo excusa.

Pido disculpas, qué otra cosa puedo hacer.

Han sido dos meses flojos. Pero vuelvo, te juro que vuelvo. No sé cuántos lectores ha por ahí. Cuántos como tú dices han pasado por a2manos y se han vuelto decepcionados de que siguiera colgado el mismo post desde hace semanas. No tengo mucho contacto con el exterior, es decir, vosotros, excepto por los escasos comentarios.

Y por el tirón de orejas.

Vuelvo.

Ya estoy aquí.

miércoles 17 de noviembre de 2010

Mejor


Ella (la barca) allí, yo (un tonto que mira) aquí...

Ella tumbada en la arena.

Yo mirando el cielo de Madrid.

Cojo la bici.

Me da el aire en la cara mientras escucho música.

Ahora mejor.

martes 16 de noviembre de 2010

Nada Yo

Suena al otro lado de la ventana el sonido familiar del camión de la basura. Es el sonido que escucho cuando me quedo a escribir. Podrían ser las olas, o algún pajaro o incluso el tráfico de la gran ciudad, pero no, es el ruido del camión de la basura. Puntual a su cita a las 12, la hora de Cenicienta. siempre con la misma cadencia. Podría ser una carroza, tirada por caballos blancos ¿suenan los caballos blancos distinto de los tordos o los negros?

La mesa está desordenada.

La vida también.

Demasiados días de lluvia,

quizá sea tiempo de movernos hacia el Sur.

Demasiada prisa, demasiada compañía, demasiada soledad.

Siempre serás la dueña de esa mano en blanco y negro que da vueltas al café.

Después del camión, silencio.

Nada.

Yo.