miércoles, 8 de abril de 2009

Me quiso V

Lo justito.

Fue apenas una ilusión, una tontería y traspasar la línea.

3 días. ¿Qué son 3 días? 3 gotas en el mar. Nada serio.

No se puede decir que fuera querer algo que duró tan poco.

¿Un año? ¿Qué es un año?

martes, 7 de abril de 2009

Me quiso IV


Sí, se le notaba mucho. Uf, muchísimo. Y puedo entenderlo perfectamente. Les ha pasado a varios. Yo soy así: enamoro. De repente. Sin remedio.

El dice que fueron 3 días, pero yo creo que fueron muchos más.

Vamos, según yo y mi madre, él sigue perdidamente enamorado de mí.

Y yo no puedo hacer nada.

lunes, 6 de abril de 2009

Me quiso III


Bueno, yo en realidad no lo quise. Ni 3 días siquiera. Se lo ha inventado todo él.

Se pasa el día con el tractor de aquí para allá, tiene mucho tiempo para pensar, y se inventa cosas. Yo ni le digo que sí, ni le digo que no.

Me cae bien, pero no es mi tipo. Vamos que lo tengo claro: yo no lo quise.

domingo, 5 de abril de 2009

Me quiso II


La quise unos cuantos días. Fueron pocos. Exactamente 3: un fin de semana O quizá es que a uno siempre le parecen pocos.

Pero la quise fenomenal. Eso lo tengo claro. Le preparé un carnet de princesa, qué digo de princesa: ¡de reina! La llamaba a todas horas y me costaba tanto colgar. Las cosas que contaba me resultaban la mar de interesantes, incluso cuando repetía un par de veces o más la misma historia siempre me parecía que añadía detalles nuevos (aunque no lo hiciera). La quise, de esa manera llegué a verla hermosa, alegre...

Yo sabía que eran las cosas del enamoramiento, que todo eso era fugaz, ilusorio. Pero me dejaba llevar, y me calentaba el alma en ese fuego fatuo como si fuera una hoguera en el salón encendida con encina y bendecida por Dios en el altar con su cuñada soltando una lagrimita en el tercer banco. Si me llaman a testificar, diré que esos fuegos artificiales fueron estrellas, y esa pompa de jabón era de cristal blindado. Sí, ella era hermosa, alegre... Si lo era para mí, lo era. Y punto.

Joder, ya lo sé, estuvo mal, pero un día -el cuarto- me cansé de quererla, me aburrí de ella y de sus cosas. Primero la rebajé de reina a presidenta del gobierno, y luego, en apenas unos días la hice ministra de cooperación internacional (sí, con minúscula). En dos semanas la tenía de directora gerente de una ONG tapadera (también con minúscula), sin presupuesto, ni oficina. Y cuando la llamaba cruzaba los dedos para que no me dijera: ¿nos vemos?

Ya no era hermosa, ni alegre... y creo que por dejar de serlo para mi, también dejó de serlo.

sábado, 4 de abril de 2009

Me quiso I



Me quiso unos cuantos días. 3 exactamente, un fin de semana. Fueron pocos. O quizá es que a uno siempre le parecen pocos.

Pero me quiso fenomenal. Eso lo tengo que reconocer. Me hizo un carnet de súper-héroe. A las 9 de la mañana del viernes lo tenía listo. Me llamaba 30 veces. Y cuando colgaba me llamaba otra vez para decirme que me echaba de menos. Me preguntaba cosas y me miraba con tal arrobo que parecía que mis respuestas eran la mar de ingeniosas. Llegó incluso a verme guapo, listo, y muy buena persona.

Siempre pensé que exageraba, nunca me lo crei. Pero, qué narices, lo disfruté a manos llenas. Sabía que me veía así porque me estaba queriendo. Durante unos cuantos días, 3 exactamente. Así que muy probablemente, en ese tiempo escaso yo en verdad fui guapo, listo e incluso muy buena persona. Si lo era para ella lo era, y punto.

Y luego sin avisar dejó de quererme. Me retiró el carnet de súper-héroe. Y cuando yo le decía: tengo ganas de verte. En vez de contestar la respuesta correcta (a: yo más) o la segunda mejor calificada (b: yo también) soltaba con tibieza un "ya nos vamos a ver mañana". Y yo guardaba un silencio discreto mientras se me caían los palos del sombrajo. Chaplin alejándose por el camino con sus ropas grandes y raídas. Colgaba el teléfono con cara de ploff.

A medida que ella iba dejando de quererme yo ya no era guapo. ni listo. Lo perdí todo. Bueno, casi todo, me quedé con esa mierda de "muy buena persona".

Los hijos de Dios

Todos somos hijos de Dios. Incluso los que no creemos en él.

El fundador de los Legionarios de Cristo, una de las sectas más recalcitrantes dentro de esa gran secta recalcitrante que es el catolicismo, tenía una amante y una hija secreta. También tenía unos seminaristas que le acusaban de pederastía y abusos sexuales. Se ha sabido hace poco.

Los que creen en Dios le perdonarán porque lo manda Dios.

Los que no creemos en Dios le perdonaremos porque nos da lo mismo.

Dios le perdonará porque es Dios y lo perdona todo -aunque con su propio hijo se pasó bastante, la verdad.

Digo yo que el fundador de los Legionarios de Cristo -una vez perdonado- debió pensar que es una suerte este despilfarro de perdones y que si lo hubiera sabido se habría explayado un poco más. Se da la coincidencia de que quien lo perdonó (ya no vas a dar más misas, te retiras y estás calladito, ego te absolvo) es el azote del condón en persona el mismísimo Ratzinger (a mí me recuerda a Mazinger Z). Qué curiosa mirada la de este hombre que aremete contra los preservativos que previenen el SIDA en África pero exculpa a un pederasta y agresor sexual.

Se me ocurren dos razones:
1. que lleva sotana como él (complicidad estética)
2, que cuando abusaba de los niños lo hacía sin preservativo y entonces el pecado es venial.

jueves, 2 de abril de 2009

Citas

Se las he escuchado a menudo. Aunque cada vez las dice de una manera distinta.

Hoy he parado el coche, he cogido un boli y: "no arranco hasta que no me des las versiones buenas".

La primera la dice cuando yo insisto en que todo lo que pone en este blog es pura "coincidencia", vamos, que no es verdad.

"Las canciones son pequeñas mentiras que cuentan grandes verdades" Ray Doriva.

-Eso es tu blog -me dice- pequeñas mentiras.

La segunda me la repite esos días en que me rebozo en el barro de la nostalgia y no consigo ver nada de lo hermoso a mi alrededor. Esos días en que me masturbo de tristeza circular, ella, que es casi siempre optimista y fuerte (¿acaso no es la misma cosa?) me dice:

"He cometido el peor de los pecados que un hombre puede cometer... No he sido feliz" Borges dixit.

-Anda, no seas membrillo, no cometas el peor de los pecados, -y coqueteando una sonrisa pícara detrás de su melena añade- concéntrate en los otros.

Escribiendo en la cama

Estoy escribiendo en la cama. Tú duermes. Hace mucho calor esta primera noche del verano. Es por eso que has apartado la colcha de un...