domingo, 16 de noviembre de 2008

Desorientado

Hay momentos en la vida en que uno anda desorientado.
Sin saber si debe elegir el norte o el sur o quedarse quieto.
Hay momentos en los que uno no sabe dónde para, ni qué tiene bajo sus pies.
Hay momentos en los que parece que Dios ha lanzado los dados y ha desordenado las casillas del parchís.

Y en esos momentos es bueno encontrar una señal como esta.


2 comentarios:

la del Baldwin dijo...

Por fortuna, al menos en Madrid hay muchas de esas. Lástima que falta el faro.

Es interesante saber dónde está uno, pero nunca viene mal ver una lucecita o similar que le de una pista de hacia dónde ir.

Anónimo dijo...

dice un proverbio chino o asi: Si no sabes hacia donde vas tienes muchas oportunidades de perderte, y otro de no se donde : ante la duda abstente o lanzate, este la verdad que no aclara mucho , pero a veces tener solo dos opciones esta bien ¿ no creeis ?