martes, 13 de septiembre de 2005

Si no vivo no escribo

No soy un ente puro; me temo.
Y no sé sacarle historias a la nada. Cuando pasan dos días sin un postito, una cancioncilla o unos garabatos en el cuaderno pienso: repasa, tronco, se te está escapando algo. Mi habitación me aburre. La rutina me aplasta. Por eso la mano que toca sale a la calle y no para. Bueno, por eso y por muchas cosas más... (ven a mi casa esta navidad). Es que hay frases que salen del tirón y es mejor no resistirse. Por ejemplo: En un país multicolor... nació una abeja bajo el sol.
Ayer fui a la compra y me traje cuatro Bios de frutas del bosque, dos botes de aceitunas sin hueso con sabor a anchoa, un filete de salmón, pasta rellena Buitoni y una botella de ron Cacique. Esquivé como pude los donuts con chocolate -eran las ocho y media de la tarde, ya me vale. Ah, y un melón.
En la cola de la caja había, detrás de mí, una mujer sola. llevaba un maquillaje tan excesivo que era difícil adivinar si debajo conservaba cara. Era un maquillaje rígido e incorruptible que blindaba a la señora en cuestión contra el paso de los años, pero también contra el paso del resto de los gestos. Era la cara de una geisa despedida sin indemnización. Más que maquillarse parecía que se había alilcatado la cara. Trató mal a la cajera gordita del piercing, que es mi favorita porque ya no me pregunta si tengo tarjeta de fidelidad. Miré su compra y lo entendí: llevaba doce tarrinas de comida para gatos y una sopa de sobre.
Si no escribo no vivo; me temo.

lunes, 12 de septiembre de 2005

viernes, 9 de septiembre de 2005

Un día será mayor



Mucho antes de lo que pienso. Y entonces me dará rabia no haber congelado estos momentos deliciosos en los que ella duerme y yo escribo. Me da la espalda, y su respiración, de tan suave, es practicamente imperceptible.

Nació hace casi siete años. La vi salir. Una vez en la habitación, aseada y limpia, me agarró con sus dos puños pequeñísimos y me dijo: "Tú ya no volarás más. O, por lo menos, no tan alto. Sí, te dará el viento en la cara, pero tus pies estarán hundidos en la tierra. Te anuncio que, como consecuencia del milagro que es nacer yo, acabas de convertirte en árbol. Papá."

jueves, 8 de septiembre de 2005

El Patito Republicano



Las manos tenemos unas amistades... digamos que peculiares.
Esta facultad nos habilita para trabajar en un frenopático de Camboya (sin psiquiatras, por favor), poner copas en el sarao de un travestido rico o incluso para no trabajar, no se crean.
Les presento a uno de los asiduos a este blog (el muy sinvergüenza no soltó prenda de cuál era su pseudónimo a pesar de que le apuntaba con el cuchillo de trinchar). ¿Qué tipo de persona se adorna así para ir a comer chuletas a Valdelaguna? Un pervertido.
Ah, las chuletas también estaban de escándalo.

Manomahou

Hola manos:
He de confesar que no bebo, pero siempre hay alguien, en algún momento; que me pide que le sujete la copa.
Aquí os envío una foto de uno de esos momentos en que me dijeron:

-sujétamela...

Fdo: Lamanoquesujetalacopa

Escribiendo en la cama

Estoy escribiendo en la cama. Tú duermes. Hace mucho calor esta primera noche del verano. Es por eso que has apartado la colcha de un...