¿Para qué hace uno un blog? Esta pregunta se la hacen todos los blogeros alguna vez.
Me enteré de que existían los blogs una madrugada en una discoteca. No comprendí muy bien cómo funcionaba la cosa, pero milagrosamente me grabé una dirección, la del extinto blog de la mano que escribe. Empecé a curiosear poco a poco, con cautela, con escepticismo: de voyeur. A las pocas semanas la mano que escribe me propuso hacer uno a medias: "Lo llamaremos a2manos".
Iba yo ufano y contento con mi blog como niño con zapatos nuevos y se lo comenté a una amiga tan juiciosa como crítica. Me dijo: "Eso qué es, la última moda entre los exhibicionistas".
Supongo que "blog" tiene que ver con exhibirse.
Hacer un concierto, una exposición o una cena con amigos, ponerse rimmel o afeitarse, también. Pero para mí "blog" tiene que ver principalmente con compartir. Hacer un concierto, una exposición o una cena con amigos, ponerse rimmel o afeitarse, también.
Otro artista-filósofo muy sesudo, muy intelectual y muy artista (ya sé que lo repito, no es casual), muy auténtico. Después de analizar el hecho blog con sus privilegiados cerebro y bagaje cultural llegó a la misma conclusión que mi amiga. A él le hicieron falta tres folios donde ella sólo había necesitado una frase. Pero era lo mismo. Él lo llamó "narcisismo".
¡Qué pesaditos!. Si yo no digo que no, pero como explicación es demasiado barata, demasiado evidente, demasiado simple. Hay más.
Yo por ejemplo me siento muy contento con el blog. Podría decir de él que es apetitoso como un bocadillo de calamares de la Puerta del Sol: no me puedo resistir. Pero menos grasiento. Podría decir de él que es sedante. Porque me ayuda a no subirme por las paredes, a no subirme a la azotea a disparar, a no comerme los padrastros. Es afrodisiaco. Porque cuando me pongo con él se me estimula la neurona, y a mí que se me estimule la neurona me ayuda a que se me estimule lo demás. No en el momento. Un ratito después (o una semana).
De éste me gusta además que no se sepa quién escribe ni posts, ni comentarios. Que no se haya convertido en un patio de vecinas tipo chat. Que no tiremos de lo amarillo, lo fácil o lo morboso por las buenas, para regocijarnos.
Las manos nos permiten tocarnos. Compartir algo.
Con eso me vale.
Y tú ¿qué piensas? ¿Para qué se hace o se mira un blog?
Ha pasado desapercibido el día del aniversario de este espacio.
Hace ya más de un año que lo comenzamos.
Por eso hoy las manos soplamos una vela.
Lo de la fiesta es otro cantar.
Felicidades.
Y gracias a todos por pasar por aquí de vez en cuando.






