jueves, 19 de mayo de 2011

Se puede


Se puede vivir sin música. Se puede vivir sin helados. Se puede vivir sin leer. Se puede vivir sin caricias. Se puede vivir sin tumbarse al sol desnudo. Se puede vivir sin luna. Se puede vivir sin aprender. Sin llorar. Se puede vivir sin reír. Se puede vivir sin amigos. Se puede vivir sin sexo. Es más difícil pero también se puede vivir sin sonreír. Se puede vivir sin hablar o hablando sólo de cosas triviales. Se puede vivir sin vino, sin poesía, sin atardeceres rojos y sin amaneceres en compañía. Se puede vivir sin que te abracen, sin abrazar, sin flores. Se puede vivir sin conocer el mar, sin haber pisado la arena de una playa con los pies descalzos. Se puede. Estoy seguro de que se puede.

Pero yo no quiero.

(Publicado en a2manos el 21,04,09)

martes, 12 de abril de 2011

Cenicienta

Suena el camión de la basura.

Siempre en torno a las 12.

Como si lo condujera Cenicienta. Diantres, cómo ha cambiado el cuento. Son unos cientos de años soportando que la carroza le fallara y, ahí la tienes, ha optado por llevar un pedazo de camión.

He llevado a Jazz a dar un paseo al parque y lucía una luna hermosa sobre Madrid. Sólo había un par de perros acompañados por un par de dueños. Poco comunicativos los perros y menos aún los dueños. Lo he agradecido, porque con la luna y la compañía de mi perro tenía bastante.

El viento movía las ramas. He sentido unas ganas repentinas de estar al lado del mar, de escuchar las olas insistentes. He vuelto a casa un rato antes de las 12. Me he lavado los dientes paseando por la casa y luego ha sonado el camión de la basura de Cenicienta.

viernes, 25 de marzo de 2011

Morder la vida

No queda agua mineral en Tokio.

Desde hace meses los hambrientos de África no consiguen un mínimo espacio en las portadas.

En unos días miles de candidatos sonrientes se encaramarán a las tapias de nuestros pueblos y ciudades, creo que lo llaman campaña electoral.

El cielo de Madrid impasible y naranja, menos mal.

Se cayó la gata desde lo alto del tejado de cinc (caliente).

Llueven balas en el desierto Libio.

No hay nada más dulce que abrazar un torso desnudo.

Morder flojito,

tu boca y también la vida.

miércoles, 23 de marzo de 2011

Lucky

He mandado a C. a la cama. Ella ha mandado a Jazz a la cama. Abro el portátil y le queda un 5% de batería. Siento envidia, a mí me queda menos. Cierro el portátil. Abro las cortinas. Hola luna. Se mueven algunas nubes. Casi todas. Elijo una canción con la que despertarme mañana. Lucky de Jason Mraz. Es mejor empezar el día con Lucky que con Sorry seems to be the hardest word. Eso está claro. Lucky

miércoles, 16 de febrero de 2011

Amores posibles


Aquí algunos verán música.

Yo veo una escalera que lleva directamente a una ventana.

¿Una escalera de color? preguntó el tahúr.

No, en blanco y negro.

Y al otro lado de la ventana está la luz,

o el precipicio,

o el frío,

o un principio.

lunes, 7 de febrero de 2011

Ya sé que no


Atardece en la Glorieta de Pirámides y otra vez pienso que las cosas importantes, las verdaderamente importantes como que salga el sol o se quede, suceden sin que yo intervenga.

Nadie me pide opinión: ¿Tú crees que es buena hora para que se ponga el Sol?

No. Da igual lo que yo diga o haga. Y este hecho, esta insignificancia mía, lejos de agraviarme, me agrada. Me relaja.

Pero como no soy yo todo zen, 100% equilibrio , como al fin y al cabo un porcentaje de mí ser es mortadela, reconozco que me gustaría, algunos días, poder decirles a mis amigos que esas tonalidades de naranjas y amarillos, rojos, morados y grises y blancos y azules, esa proporción exacta, esa elección tan divina (o siquiera una minúscula pincelada de ella, la que roza la pirámide de la derecha. O una más discreta: el trazo enrevesado de una rama sin hojas) ha sido cosa mía.

Sí, por presumir, qué pasa.

Pero no, ya sé que no.

Escribiendo en la cama

Estoy escribiendo en la cama. Tú duermes. Hace mucho calor esta primera noche del verano. Es por eso que has apartado la colcha de un...