martes, 12 de septiembre de 2006

Las migas

He cenado un poco de gazpacho,
un poco de tortilla
y un poco de sobrasada.
Con un poco de pan
y un poco de vino.

He recogido la mesa. Lo último siempre son las migas.

Es fácil quitar las migas con un trapo, llevarlas a la mano y de ahí inexorablemente a la basura. Es fácil siempre que no te detengas a mirarlas a los ojos. Ya, ya sé que las migas no tienen ojos. Es una manera de hablar, me refería a mirarlas a la cara (lo de delante es la cara, eso no admite discusión).

Las migas no son como las hormigas, gregarias, sumisas y poco imaginativas; no, tienen un sentido muy fuerte de la individualidad y son altivas y tenaces. Están orgullosas de ser lo que son: migas. Y sus razones tienen, porque consiguieron pasar dos pruebas cruciales: la primera segregarse de la barra, dejar de ser pan para ser miga. ¿Qué muestra mayor de valentía puede haber que dejar la cálida y tierna hogaza para encontrar un sitio en el mantel? La segunda: no haber perecido en las fauces del comensal. Si yo fuera miga también estaría orgulloso ¿Tú no?

Da igual cómo cortes el pan, las migas jamás se distribuyen por la mesa en formación, otra prueba más de su talante libertario. Por eso la gente las coge rápidamente y las lleva a la basura sin atreverse a mirarlas, cobardemente. Porque si tú miras cara a cara a una miga, a una concreta, es imposible que te abstraigas de esa personalidad indómita y cometas miguicidio. Los que hemos cruzado la mirada con una miga jamás lo olvidaremos.

En los restaurantes caros sacan una paleta limpia y reluciente, simil plata, para recoger las migas. Algún simple pensará que es por deferencia hacia el cliente y por ostentación. No, es por deferencia y muestra de respeto a las migas en su viaje postrero.

He cenado un poco de gazpacho,
un poco de tortilla
y un poco de sobrasada.
Con un poco de pan
y un poco de vino.

Y luego me he quedado un rato observando a las migas: su templanza y su dignidad ante cualquiera destino que les espere. Y con el corazón limpio y sereno, humildemente, he contemplado su ejemplo. Intentaré incorporar a mi vida en adelante algunos rasgos, por modélicos.

Una pregunta para que reflexionen y tomen conciencia. Si el Congreso de Estados Unidos y la Casa Blanca y el Senado estuvieran ocupados por migas en vez de por representantes de Cincinati y de cosas peores ¿Habríán invadido Afganistán, Irak, etc?

Pues eso.

6 comentarios:

  1. Qué extraño!...después de leer quisiera ser miga!.

    ¿Cómo voy a comer ahora tranquila el bocadillo?.

    Al menos por la mañana ya soy "hormiguita" ;-).

    Puf...quizás simplemente es temprano...quizás.

    Un placer el descubrimiento.

    Los pies con velo.

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  2. Dos cositas: lo de viaje postrero es por que es antes del postre, no???
    Y, si has cenado eso,en Londres no estás, a que no???

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  3. Efectiviwonder, estoy en Madrid.

    En realidad una mano (la que toca) está en Madrid, y la otra mano (la que escribe) está en Londres. Este blog lo escriben dos manos que pertenecen a cuerpos distintos. Lo digo para los nuevos.

    Bienvenid@s yeza (¿por qué eres hormiguita por la mañana? ¿Ennegreces o disminuyes? y luciana (sabes tú mucho de hormigas, cuéntanos algo).

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  4. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

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  5. Veo que este post tiene mucha miga, mas de lo habitual.
    Ya era hora de que alguien las pusiera en su justo lugar. Por fín!

    Te veo en la cocina de tu casa, con un pié en la palanca que levanta la tapa del cubo de la basura, mirar “ a los ojos” a las migas, luego mirar al techo, suspirar y decir; “ser o no ser”. Quizá alguna hormiga las recate del cubo o perezcan definitivamente en el estómago de una cucaracha; porque no se si sabes que las cucarachas comen de todo, desde trozos de uña hasta migas de pan.
    Creo que también tendrías que dedicarle un post a las cucarachas.

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  6. Soy hormiguita porque muchas mañanas me levanto,"muy trempanito...muy trempanito:)"...con "No somos Nadie".

    Y antes de las cucarachas(¡ag!) vamos las hormiguitas, eh!

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Han pasado 7 años y pico desde que nació a2manos . Y ha sido una de las experiencias más emocionantes de mi vida. Auténtica, arriesgada...