C. está en su cuarto, al final del pasillo. Ya hemos vuelto a las rutinas del curso y eso implica cenar pronto y a la cama. Pero todavía no tenemos el ritmo, por eso le cuesta dormirse y, por las mañanas, levantarse.
"Si no te puedes dormir: lee".
Entonces la escucho, lee en voz alta. Lo ha hecho así desde que aprendió. Me gusta oír la música de su voz resonando en esta casa. No puedo evitar pensar que algún día, más cercano de lo que deseo, sólo la escucharé hablar por teléfono con amigos. Luego se irá. Para eso la preparo. Para eso me preparo.
Mientras, disfruto de sus ocurrencias, sus carantoñas, su olor... y de su voz cuando lee.
Pequeñas historias, melodías de insomnio, mensajes en envases de aire, días de tristelicidad...
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Escribiendo en la cama
Estoy escribiendo en la cama. Tú duermes. Hace mucho calor esta primera noche del verano. Es por eso que has apartado la colcha de un...
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Ayer fue miércoles toda la mañana: por la tarde cambió, se puso casi lunes, (...) Ángel González (Lo mandó Lomix . Gracias)
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Llego al puesto de la fruta a comprar unos aguacates, una berenjena, dos calabacines y uvas , claro. El mercado es una fuente inagotable de ...
¡Qué suerte C!...¡alguien te ha descubierto el mundo detrás de las palabras escritas!.
ResponderEliminarQuizás pronto dejes de hacerlo en voz alta...¡pero ya nunca dejarás de leer!