lunes, 29 de enero de 2007

Crionización

Anoche hizo un frío de mil demonios en Madrid.

Se nos olvidó la tortuga en la terraza y esta mañana la he encontrado hecha un cubito.

Me gustaria que fuese una hipérbole pero no. Un cubito de hielo, literal.

Las patas traseras extendidas. Las delanteras y la cabeza dentro del caparazón.

Los ojos cerrados.

He agitado su pecera por ver si era una capa de hielo superficial con agua debajo. Negativo. Más bien un bloque compacto.

La he descubierto yo. No he avisado a C.

He levantado la vista al cielo buscando a Darwin, para preguntarle si Kika tiene genes ganadores o normalitos. Mientras, llenaba la jarra de agua caliente.

He echado la jarra de agua caliente sobre el hielo del tortuguero y lo he derretido. Han transcurrido unos segundos larguísimos en los que he recordado que los nazis hicieron experimentos con judíos en los Alpes para observar cómo sucede la muerte por congelación. No sé si lo leí o me lo contaron, pero tengo grabado que los prisioneros se quitaban la ropa con sus últimas fuerzas y solían morir desnudos sobre la nieve. Sonriendo como si les hubiese parecido gracioso o relajante. Por eso quizá lo de tener las patas fuera y la cabeza dentro... que se quería quitar el caparazón, la pobre, como si fuera un jersey.

Al poco se ha movido.

Primero una pata y luego la cabeza. Ha tardado en sacar las patas delanteras.

¡¡¡Kika, una tortuga de California de 3 años de edad, ha sobrevivido a la congelación!!! ¿Debería llamar a los que tienen a Walt Disney para contarles lo de la jarra de agua caliente? A lo mejor no tienen idea de como descogelarlo, si poco a poco, o de sopetón ¿O llamo al Guinness, me cubro de gloria y que le den a los que cuidan del tío Walt? Que lo mismo si sale bien parado de la descongelación vuelve a hacer Bambi, el muy capullo.

Que se mueva por la pecera no me quita la culpa. Le traigo sus gambas favoritas. Microgambas.

Come un par de ellas. Pienso en si tendrá daños cerebrales.

Lo bueno de ser tortuga es que por grande que sea la lesión cerebral nunca te afecta al lenguaje. Ni al cálculo matemático. Ni pierdes la habilidad de conducir. Y si pierdes el control de los esfínteres nadie lo nota. Si te da por dar vueltas a la habitación (tortuguero) no te dan la brasa con terapia, ni te someten a electroshock, ni te dan pastillas. En cualquier caso es practicamente seguro que el hielo le ha dañado el cerebro, se lo noto. Más concretamente el sistéma simpático. Para quien no controle mucho de neurología diré que el sistema simpático es el que permite hacer las cosas divertidas: saltar a la comba, contar chistes, jugar al parchis, bailar... en el caso de las tortugas afecta al rito de apareamiento y por dónde atacar la gamba, poco más.

Si alguna vez pierdo la cabeza por senilidad o accidente bascular (que me caigo de la báscula) No, quería decir vascular. Si me pasa, pónganme un caparazón y déjenme vivir en un terrario, a mi manera.

A la vuelta de mis desvaríos Kika se ha zampado la mitad de las gambas y nada (del verbo nadar) feliz.

¿Y si la crionización rejuvenece?

Desde luego a los calabacines no.

2 comentarios:

  1. Que tensión... me han pillado a medias y no he podido leer el final hasta esta noche...

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  2. No está bien, que porque las tortugas aumenten el índice de audiencia del blog (veáse post tortuguero anterior), sometas a Kika a este tipo de trato vejatorio. Menos mal que no has puesto foto.

    Aunque desde el punto de vista científico, despeja muchas incógnitas que tenía hace tiempo...

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Han pasado 7 años y pico desde que nació a2manos . Y ha sido una de las experiencias más emocionantes de mi vida. Auténtica, arriesgada...