R. tiene un problema con su hija adolescente,
un problema que podríamos considerar grave,
pero que no viene a cuento describir aquí.
R. me está contando sus trifulcas.
En un momento de la conversación
R. dice esta frase:
"En los momentos delicados
algunos se acercan y te dan lecciones.
Otros se acercan y te dan cariño."
Pequeñas historias, melodías de insomnio, mensajes en envases de aire, días de tristelicidad...
viernes, 28 de agosto de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Escribiendo en la cama
Estoy escribiendo en la cama. Tú duermes. Hace mucho calor esta primera noche del verano. Es por eso que has apartado la colcha de un...
-
La mano que toca ha pedido que traduzca la letra del tango Garufa . Una barbaridad que acepto encantado en este esfuerzo impertinente de tra...
-
Escribo sin modelo, a lo que salga. Escribo de memoria, de repente. Escibo sobre mí, sobre la gente. Como un trágico juego sin cartas, solit...
-
Llego al puesto de la fruta a comprar unos aguacates, una berenjena, dos calabacines y uvas , claro. El mercado es una fuente inagotable de ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario
¡Muchas gracias por comentar!