domingo, 22 de junio de 2008

El calor

El exceso de calor no me molesta.

Pero me pone un poco antropofágico.

Y misántropo.

Sí, también me pone contradictorio, ya me he dado cuenta.

Son para mí las personas, en estos días, como plátanos para un anoréxico-bulímico.

Que si sí que si no.

Es el calor, que me pone.

sábado, 21 de junio de 2008

Nothing Compares 2 U

Suena Nothing Compares 2 U, en una versión en directo del propio autor: Prince.

¿Qué habrá cenado Prince esta noche? me pregunto. Si es tan excéntrico como parece, lo mismo ha elegido percebes con chocolate. O quizá cene sólo un yogur con muesli para mantener la línea.

¿Habrá rezado antes de meterse en la cama? Me da que no.

¿Qué tendrá encima de la mesilla de noche uno de los mayores genios de la música popular? Si alguno de vosotros lo sabe, por favor, que lo diga. Anda que si tiene un ejemplar de Casa Riral Hoy. Él es capaz.

¿Dormirá solo Prince? ¿O tendrá un osito? ¿O 5 groupies?

Lo que daría por verle en pijama.

Me asomo por un agujerito.

El pijama es de seda de colorines, como chino, no lo veo bien. Esos pijamas dan muy mal resultado con sábanas de raso, se puede llevar un resbalón, caerse por el otro lado de la cama y desnucarse.

Bueno, supongo que su asistente (o el mayordomo) le habrán prevenido. Estas megaestrellas se rodean de gente muy competente. Probablemente tiene instalada en la sábana bajera, perimetrales a la cama, unas bandas rugosas de caucho, de tal manera que antes de caer al precipicio se frena justo en el borde.

Madre mía lo que estoy viendo, no os lo vais a creer. No, no es nada de las groupies. Prince tiene un lamparón en su pijama de seda estampado. Está situado equidistante entre el pezón (lo noto por el pearcing) y la línea de los botones. Para mí que se le ha caído un poco de yogur, y en vez de cambiarse de pijama, lo ha rebañado con la cuchara ¡se lo ha vuelto a comer el muy cochino! y se ha frotado con la servilleta.

Da mal rollo ver al autor de Nothing Compares 2 U con un berrete en la pechera.

Cierro el agujerito.

lunes, 16 de junio de 2008

Si pudiera


Miro.

Más o menos como lo haces.

Y no sé si esta noche soy más parecido
a los árboles negros que extienden sus brazos.

O quizás al verde escaso que tapiza las cunetas.
Apenas unas guarnición, un accesorio.

No sé si apuntan mis caminos hacia algún norte conocido.

No sé si es terriblemente blanco el cielo que me tapa.

Si pudiera elegir, firmaba ahora mismo un otoño tan amable.

Si pudiera elegir, que limpiara el sol todos los vahos de mis cristales.

domingo, 15 de junio de 2008

Qué pena que mañana sea lunes

Me he levantado temprano. Porque no tenía con quien hablar en la cama, que es una de las cosas que más me gusta hacer en la cama. Las otras son dormir, leer, escuchar música, mirar al cielo, y esas otras que lleváis pensando desde que habéis leído "cama". Sí, ésas también, claro.

He cogido la bici y a la Feria del Libro, que se acababa hoy. A mí la Feria del Libro me produce mucho estrés, porque todas las casetas me parecen interesantes, me leería todos los títulos, pero es que ¡hay más de 300 casetas!. Me paro y pienso que debo seleccionar. Pero no tengo criterios suficientes, no me sé las editoriales. Abandono la Feria del Libro con la sensación -dramática, muy dramatica- de que ahí dentro había 1 libro -o 2 o 3- que podían cambiarme la vida -o casi- y yo no he sido capaz de encontrarlos.

No me vuelvo con las manos vacías: he comprado 4, pero no sé, no sé...

Me voy a ver la exposición de Caixaforum. No me emociona. El Art Nouveau de Mucha no me pone, la verdad. Bueno, siempre está bien enterarse de cosas y contemplar arte. No sé si esto lo pienso para consolarme. Como voy solo puedo ver la exposición como a mí me gusta, es decir, leyendo todos los carteles sin excepción. Salgo de Caixaforum y enfilo hacia el norte.

Llego a Plaza de Castilla sudado. Me doy 4 minutos para recuperar el aliento y airearme antes de entrar en la exposición del 2 de Mayo. Ésta sí que me ha gustado. Quiero decir que me ha gustado bastante. Me lo leo todo también, hasta los nombres de los encargados de la producción técnica y las empresas colaboradoras.

Cuando salgo me doy cuenta de que llevo diez horas exponiéndome a distintas fuentes de cultura y de arte y quizá sea eso lo que me produce un ligero dolor de cabeza. Más que por falta de costumbre por hiperestimulación.

Cojo la bici.

Ahora voy con dirección a mi casa. Evito el periódico, ya que hoy me noto bastante vulnerable. Puedo comprarlo y leerlo el miércoles, me digo a mí mismo, que hace menos daño. Pero en el último instante decido que el miércoles tendré cosas más interesantes que leer.

Riego las plantas y les dedico sentimientos intensos y una afectividad compleja y bien surtida. No tengo evidencia científica de que ellas lo detecten y/o aprecien y/o valoren y/o disfruten y/o les sirva para crecer más fuertes y sanas, pero me da igual. Porque tengo la evidencia científica de que profesar esos sentimientos sea a una mata de hierbabuena o a una mulata sandunguera es bueno para mí. Y me hace crecer más fuerte y más sano.

Se va poniendo el sol mientras leo el capítulo 10 de un manual sobre improvisación en la interpretación teatral. Lo termino cuando ya no se ve ni a jurar. Aprovecho la falta de luz para prepararme unos nachos con queso y frijoles.

Y luego decido navegar un poco por internet. Me salgo del sendero trillado y llego a una página donde se detallan todos los trastornos psicológicos que puede sufrir un ser humano. psicoactiva.com para los curiosos.

Cuando llevo un rato leyendo enfermedades mentales y sus síntomas me doy cuenta de que padezco muchas de ellas en distintos grados. Y además me estoy sugestionando y se me agravan por momentos los síntomas. Echando a escobazos un par de sentimientos antisociales, un histrionismo, un TOC (trastorno obsesivo compulsivo) y un bipolar salgo de la maldita pagina.

El trastorno anascástico impide al sujeto tomar decisiones ante el temor de equivocarse.

Joder, con lo bien que había empezado yo el día.

Como quien se ha encontrado un grano de pus en la cara, apago el ordenador y me bajo a la cama.

Antes miro la luna.

Está guapa. Mucho.

Madrid también.

Qué pena que mañana sea lunes.

viernes, 13 de junio de 2008

Llamar

A veces pienso en llamarla.

No para decirle grandes cosas.
Simplemente para charlar.

Y me corto.

Por esa estúpida idea del "nosésidebo".
Por esa estúpida idea del "quévaapensar".

Justo en este momento estoy seguro de que no importa si debo,
que sólo importa si quiero.
Justo en este momento me daría lo mismo qué pensara ella.

Pero justo en este momento son las 2,05 de la mañana y, no sé:
quizá sea un poco tarde.

Escribiendo en la cama

Estoy escribiendo en la cama. Tú duermes. Hace mucho calor esta primera noche del verano. Es por eso que has apartado la colcha de un...