jueves, 17 de noviembre de 2011

Palabras que encontré por ahí


Casi desde que este blog existe he recibido la misma interpelación de varios lectores.

He escuchado la pregunta de marras con paciencia y un poquito de fastidio, lo reconozco.

A pesar de que siempre defendí lo mismo, a veces me escocía precisamente el hecho de que me molestara. como si eso indicara que no la tenía superada.

He encontrado la respuesta en el dentista, fíjate tú, la misma que yo daba. En un número atrasado de la revista Qué leer.

En él, el señor Juan Marsé lo dice con sus palabras, claro como el agua.

Eso que a mí tanto me costaba redactar.

Dedicado con todo el cariño a esos (ellos saben quienes son) que preguntaron si este blog era autobiográfico o era literario.

martes, 15 de noviembre de 2011

Opciones

Si tienes que elegir entre una de estas 2 situaciones, con cuál te quedas.

a) encontrarte a tu pareja en la cama con otra persona.

b) que te encuentre tu pareja en la cama con otra persona.
.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Cariciohólico

Domingo por la noche de una semana sin domingo.

Sin domingo y sin sábado.

Me vierto en la cama con el propósito de disolverme en ella,
de ser cama durante unas cuantas horas.

El último pensamiento es una conclusión terrible:
tengo 35 años y soy cariciohólico.

Publicado en a2manos el 06,06,2005 bajo el título Domingo con un éxito inusitado de comentarios.

domingo, 30 de octubre de 2011

Llorar en domingo


Yo,
los domingos,
cuando estoy sola,
lloro.

No, no estoy deprimida, no me duele nada... sólo lloro.

Todavía no se me ha quitado el hipo del último llanto...

Son las pelis de llorar de los domingos... tienes que probarlo.

Te tumbas en el sofá, pertrechado de kleenex, un café con leche (esto no es obligatorio, es a elegir, dependiendo de los gustos de cada uno), en mi caso, además, un paquete de cigarrillos, un cenicero... y te tapas con una manta... Entonces te pones una peli de llorar... si es buena, como la de hoy, empiezas a llorar casi al principio.... y no puedes parar... incluso todavía puedes seguir llorando unos minutos, con los créditos. Es un método buenísimo... lloras porque sí... y te limpias... y ya no te quedan lágrimas para el resto de la semana.

(Colaboración de P.)

jueves, 20 de octubre de 2011

La persiana

Tiras de la cinta y sube la persiana. Y el mundo, que antes no existía se abre delante de ti. Tú sólo ves una parte, pero ahí está el mundo entero. Si tu vista fuera mejor podrías llegar a ver un trozo de Francia o de Portugal o el mar, están ahí aunque tú no los veas. Y antes sólo había una persiana.

Me despierto por la mañana. De pequeño soñaba mucho. Ahora no. O quizá no me acuerdo de los sueños. Existen mis sueños pero una persiana no me deja verlos.

Tengo que conseguir subir esa persiana, y así, al despertar, poder mirar a lo lejos, y descubrir, al menos, una parte de mis sueños.

Escribiendo en la cama

Estoy escribiendo en la cama. Tú duermes. Hace mucho calor esta primera noche del verano. Es por eso que has apartado la colcha de un...