martes, 31 de enero de 2006

Pelusas y otros inventos

Bueno, veo que hay sintonía con los comenteros y a todos nos apasiona el mundo de las pelusas, por eso me he dado una vuelta por internet y he encontrado este fabuloso descubrimiento.

"¿Cómo llegan las pelusas al ombligo, donde se acumulan; de dónde proceden y qué grupos de personas están expuestas a este tipo de aglomeraciones? Por fortuna, desde mediados de este año la civilización puede considerar que la pregunta ha quedado satisfactoriamente resuelta: las pelusas están compuestas fundamentalmente por partículas de la piel humana y de textiles y se desplazan hasta el ombligo siempre que la barriga esté recubierta de pelo y preferentemente en los hombres gordos. Este importante descubrimiento se debe a Karl Kruszelnicki, de la Universidad de Sidney, a quien se debe honrar por la resolución -tras tras largos experimentos- del misterio pelusiforme"

Ya de paso me he enterado que hay insignes científicos por el mundo con los que me gustaría tener una charla amigable y distendida compartiendo experiencias. Han sido premiados por unos premios singulares que conceden conjuntamente las universidades de Harvard y Ratclife.

"Otra invención fue el experimento que ha valido el premio de Física a Arnd Leike, de la Universidad de Múnich: el científico publicó en la revista especializada European Journal of Physics un artículo de divulgación especialmente sencillo de entender sobre el tema de "la semidesintegración exponencial" usando el ejemplo de la espuma de la cerveza. Leike tiene insignes antecesores, como el premio de Física del año pasado, el profesor belga Jean-Marc van den Broeck, que calculó cómo debe ser una tetera para que no gotee, y el australiano Len Fischer, que estudió cómo se puede mojar una galleta en un líquido sin que el líquido se desborde del contenedor. Sin embargo, el rey de los físicos IG Noble sigue siendo Robert Matthews, de la Universidad británica de Aston, quien demostró por primera vez que la probabilidad de que una rebanada de mantequilla caiga al suelo sobre el lado "malo" es mayor que la probabilidad de que caiga sobre el "bueno". Desarrolló una teoría bastante complicada que prueba que el lado impregnado de mantequilla es más pesado que el otro.
A pesar de todo, el mundo sigue estando lleno de misterios sin resolver. ¿Quién no se ha preguntado alguna vez, al ver los elefantes en el zoo, cuánto mide su superficie? El problema de la medición de superficies paquidérmicas consiste en que el animal no tiene aspecto uniforme, pues está lleno de bultos y honduras indeseables que complican los cálculos matemáticos. Los investigadores indios K.P. Sreekumar y el fallecido G. Nirmalan resolvieron el problema en su informe titulado Estimation of the Total Surface Area in Indian Elephants y ganaron con claridad el premio de Matemáticas.
También el premio de la Paz de este año tiene características animales. Los investigadores Keita Sato, Matsumi Suzuki y Norio Kogure fueron laureados por su programa Bow Lingual, que traduce los ladridos al lenguaje humano. En el año 2000 fue premiada la Marina de Guerra británica, porque ordenó que sus soldados, a falta de municiones durante unas maniobras, gritaran "¡Bumm!" en vez de disparar. Este año se echaron en falta los premiados en el capítulo de Economía. Sin embargo, algunos de ellos disponen de una buena excusa, porque se encuentran en prisión. Los laureados son los principales protagonistas de espectaculares falsificaciones de balances financieros, como los directores de Enron, Lernaut & Hauspie, Arthur Andersen, CMS Energy, Merril Lynch, Quest Communications y WorldCom. Según el informe del comité, "lograron introducir por primera vez el concepto matemático de los números imaginarios en el mundo empresarial. Con ello han creado por fin una ciencia interdisciplinar que hace tiempo que debió existir".

si quieres leer el artículo íntegro: http://www.lainsignia.org/2002/octubre/cyt_006.htm

La nevada

Cuando era pequeño vivía en un pueblo de la sierra de Madrid donde nevaba bastante más que en la capital. Pero para mí era poco.

Muchas noches del invierno me acostaba deseando una gran nevada. Mi anhelo era tener que salir de casa por la ventana porque la nieve llegara hasta allí. Esto, viviendo en un tercero os puede dar idea del tamaño de mis ganas.

Nunca pude ponerme los esquís por la calle, ni me hicieron falta trineo, ni perros, ni raquetas para ir al colegio. Nunca nos quedamos aislados... ¡qué pena!; a pesar de que todos los inviernos nevaba y nos tirábamos bolas y los coches no podían circular por las calles. Ahora vivo en una ciudad en la que hay más máquinas quitanieves que copos y demasiada sal almacenada. Bastante como para deshacer los sueños de los niños actuales de una sola pasada.

Pero debe ser que un instinto parecido al mío está alojado en los periodistas porque esta mañana nada más poner la radio: "...la nevada que ha caído esta noche sobre Madrid...". ¡Pero si eran 4 copos mal contados!.

Y al volver de comprar el pan se me ha confirmado mi idea: a los madrileños nos gustaría que nuestra ciudad fuera Suiza un par de días al año.

Para poder hacer muñecos de nieve. No 1, sino ¡una familia entera!



lunes, 30 de enero de 2006

Detrás de la puerta

No usamos una gran parte del suelo de nuestra casa. Siempre ponemos los pies en los mismos sitios. Me temo que vamos de una habitación a otra por el mismo camino. De igual manera, de nuestros fabulosos roperos (estoy seguro de que Felipe II no tenía tantas prendas) usamos siempre las mismas cosas. Tenemos un montón de libros que no vamos a leer otra vez, y un montón de discos que no escucharemos... De todos los bares que hay en la ciudad... siempre acabamos en los mismos, y casi me atreveria a decir que intentamos el mismo sitio de la barra o la misma mesa. ¿Para qué necesitamos tanto si usamos tan poco? Pues yo creo que para tener una sensación de amplitud. La variedad, la necesidad de muchas opciones, el espacio... no son necesidades reales sino psicológicas.

Muchos diréis que me he levantado hoy especialmente filosófico. Bueno os aclararé que yo me pongo a menudo muy filosófico; pero también intento controlarme. Para esto va bien la valeriana. Para no dar el tostón. Y para no rayarme, que con la filosofía se raya uno, eso está demostrado. Además estoy más filosófico por la mañana temprano, de ahí el que prefiera levantarme tarde.

De todas formas, son la limpieza y el bricolaje las actividades que me llevan a los absimos existenciales más profundos.

Ayer sin ir más lejos, pasando el aspirador, reparé en el tipo de residuos que se acumulan en nuestros suelos del siglo 21. Miguitas, arenilla, polvo... pero sobre todo me interesan las pelusas. Las pelusas son unos entes fascinantes.

Hay basicamente dos especies de pelusas caseras. La nómada y la sedentaria. La nómada es la que aprovecha las corrientes de aire y los pantalones y los zapatos de la gente para ir de sitio a otro. Son individualistas, como mucho se mueven en parejas, pero parejas poco estables. Cambian de forma, se intentan camuflar, conocen mundo... pero al ser notorias y explícitas en su deambular acaban siendo capturadas y muertas. La pelusa nómada es de vida intensa pero corta. La sedentaria en cambio aprovecha el rincón, el bajo de la cama... lugares tranquilos donde a nadie le interesa mirar. Y vive allí a sus anchas, vagueando y engordando. Al abrir las ventanas para ventilar las pelusas sedentarias se orean balanceándose de un lado a otro. Viven en comunidades con unos lazos afectivos muy estrechos. Y son longevas. En casas sin servicio doméstico pueden alcanzar los 2 o 3 años y si las circunstancias son propicias y no hay mudanza de por medio las pelusas sedentarias, concretamente las que se alojan entre el cabecero y el tabique pueden alcanzar los 10 o 12 años de vida.

Mientras aspiraba vehementemente (¡qué pasada de palabra ¡6 és!) pensaba en el tipo de pelusa que soy yo. En qué tipo de pelusa me estoy convirtiendo. Qué mundo pelusero vamos a dejar a nuestros hijos. En si les damos el ejemplo correcto... No está mal estar en el candelero y ser pelusa nómada, pero a ratos te apetece que te lo hagan todo, tumbarte a vivir como un funcionario... detrás de la puerta.

domingo, 29 de enero de 2006

Diccionario

De pequeño siempre buscaba polla, chocho, caca y pedo en cualquier diccionario que cayera en mis manos.

No sé si me aventuro demasiado al decir que una generación llevamos grabada la frase "Ventosidad ruidosa que se expele por el ano" igual que otras se empeñan en recordar "Come mierda: cien mil millones de moscas no pueden estar equivocadas".

Hoy, siguiendo un juego parecido, miro en una página maravillosa de internet (maravillosa para mí, claro) y busco una palabra que me fascina desde hace tiempo. Descubro que en euskera se dice zibor. En afrikaans, nawel. En bable, virgayu. En aymara, kururu; en calabrés, viddicu. En finlandés, napa. En kurdo, navik. En lituano, bamba. En irlandés, imleacá. En húngaro, köldök. En masai, osororua. En polaco, pepek. En malayo, pusat. En checo, pupek. En quechua, puputi. En swahili, kitovu, o más bonito todavía: ndugu. Y en valenciano: melic.

Ahora, querido lector, frases como "Te voy a llenar de besos el virgayu", o, "No seas guarro, quítate las pelusas del puputi" ya tienen sentido para ti. ¿No?

viernes, 27 de enero de 2006

Dia D

Me he levantado esta mañana contento. Cantando cosas del Dúo Dinámico que debieron quedar fosilizadas en los rincones de la memoria como pelusas de piso de soltero. Siempre dejo la persiana subida durante la noche. Hoy el sol ha saltado encima de mí en pelotas (el sol y yo) y ha empezado a darme besitos.
- Vamos, despierta, que llegamos tarde.
- Llegarás tarde tú, yo no he quedado con nadie.
Con el astro rey conviene puntualizar.

Mientras mojaba en el colacao he recordado que hoy es el día D. Mis pantalones ya deben estar en la tienda esperándome. Con los bajos cogidos. ¿Estará Srta. Fernández en la tienda, esperándome? ¿O librará hoy?

Sentencia

"Yo sé lo que es trabajar duro, porque lo he visto"

Lo dijo Steve Jordan en Contraclub el otro día.

Mano agenda


Esta agenda no se comunica con otras con Bluetooth, sino con Sweatooth.

Mucho mejor.

La foto la manda xnem

Escribiendo en la cama

Estoy escribiendo en la cama. Tú duermes. Hace mucho calor esta primera noche del verano. Es por eso que has apartado la colcha de un...