jueves, 9 de febrero de 2006

Gas Natural

Hace sólo un rato, pero me ha dejado impactado.

Aparco el coche y al coger el abrigo del asiento de atrás se me acerca un operario de Gas Natural. Yo no leo el oficio de la gente en los ojos, pero sí en las chaquetillas grises; ponía Gas Natural. Arrastraba una caja de herramientas de ésas con ruedas, tan chulas.

Sin mediar un hola me dice: va bien la zafira, ¿eh?. Yo muevo la cabeza con aquiescencia. Y sigue: yo me acabo de comprar una igualita que ésta. Pero en gris metalizado. Se asoma al interior: Ah, no, el cuadro de mandos de la mía es más moderno. Y cómo tira ¿eh?. La mía es 1900 y 120 caballos. ¿Hace cuánto que la tienes? -sin esperar respuesta- a mí me la han dado la semana pasada, fíjate, antes tenía un escort.

Se me ocurre que podría decirle un muy-bien-machote ¿me acompañas a por el pan o te quedas aquí mirando "la zafira"? pero no me sale. ¿Los cristales tintados traseros cuánto te han costado?. Venían de serie, digo yo. Yo se los quiero poner, porque hace que se vea menos lo de dentro -hace el gesto de mover los dedos como una montaña rusa, el sinónimo en gestual de choricear-. Veintidosmil euros me ha costado, que tampoco es tanto para lo que trae, y cómo anda... Ni corto ni perezoso saca el móvil y ¡¡me enseña varias fotos de su nuevo coche!! En la pantalla de un móvil no se aprecia bien la calidad del vehículo. Se disculpa por ello. Para compensarlo me explica los ángulos desde los que están tomadas y algunas otras circunstancias. Y también reconoce que están un poco pasadas de luz. ¿Qué coño hago yo mirando las fotos del móvil de un operario de Gas Natural?

....- ¿A ti cuánto te costó? me dice.
Claro, por una lado pienso que alguien puede estar con la caldera rota en casa, sin agua caliente esperando a que este gañán descubra las siete diferencias entre su coche y el mío, pero por otro... es tan fácil ayudar a cruzar a una viejecita como hacer feliz a este buen hombre. Y hoy no he hecho la buena obra del mes.
.......- Pues a mí me costó veinticuatromil, fíjate tú, y es el modelo antiguo, y eso que tenía un colega en el concesionario que me avisó de que había una buena oferta.
El operario esboza una sonrisa de oreja a oreja, se le nota orondo de felicidad.
.......- ¡¡No jooooooodas!!.
Vamos que ahora mismo ha tenido un subidón de autoestima importante, pero cuando llegue al bar y se lo cuente a los compañeros...

3 comentarios:

  1. Otro oficio fascinante...

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  2. Qué bonita es esa sensación de hacer felices a otras personas...con bien poquito...Supongo que diste la respuesta correcta...

    Agur.

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  3. Hay cosas que unen tanto...

    Le faltó llamarte tocayo...

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Mudanza

Han pasado 7 años y pico desde que nació a2manos . Y ha sido una de las experiencias más emocionantes de mi vida. Auténtica, arriesgada...