Tus manos,
los años de mi vida
yo caminé buscándolas.
Subí las escaleras,
crucé los arrecifes,
me llevaron los trenes,
las aguas me bajaron,
y en la piel de las uvas
me pareció tocarte.
La madera de pronto
me trajo tu contacto,
la almendra me anunciaba
tu suavidad secreta,
hasta que se cerraron
tus manos en mi pecho,
y así como dos alas
terminaron su viaje.
Pablo Neruda
" Los versos del Capitán"-1950
Estos versos nos los manda una mano anónima. Gracias.
Y las manos, las manos colmadas de destinos
ResponderEliminarsecretos y alhajas de anillos de misterio...
hay manos que nacieron con guantes de caricia,
manos que están colmadas de la flor del deseo,
manos en que se siente un puñal nunca visto,
manos en que se ve un intangible cetro;
pálidos o morenas, voluptuosas o fuertes;
en todas, todas ellas, pueden garzar un sueño.
Delmira Agustini