No, no soy una reina.
Bzzzzzzzzzzzzz.
Trabajando.
Sí, de flor en flor ¿qué pasa?
Una gota aquí, otra gota allá.
Bzzzzzzzzzzzzzz.
Miel.
Y más miel.
Yo soy una obrera.
Bzzzzzzzzzzzzzz.
Y a mucha honra.
Pequeñas historias, melodías de insomnio, mensajes en envases de aire, días de tristelicidad...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Escribiendo en la cama
Estoy escribiendo en la cama. Tú duermes. Hace mucho calor esta primera noche del verano. Es por eso que has apartado la colcha de un...
-
Me gusta la gente que no tiene miedo de mojarse cuando llueve.
-
Hace un tiempo que me preocupa una duda: ¿estáis ahí? Supongo que sí: el contador sigue creciendo pero... hay muy pocos comentarios. No es q...
-
Domingo por la noche de una semana sin domingo. Sin domingo y sin sábado. Me vierto en la cama con el propósito de disolverme en ella, de se...
La mayoría somos obreras, esa es la gracia. Las reinas andan sólas, buscando un zángano, y los zánganos vendiendo favores sexuales. Así que lo mejor, obreras.
ResponderEliminarPues donde esté el zángano...
ResponderEliminarlo de obrera está bien, pero es cansado
ResponderEliminarLa vida de zángana no debe ser mala tampoco...
ResponderEliminar