No, no soy una reina.
Bzzzzzzzzzzzzz.
Trabajando.
Sí, de flor en flor ¿qué pasa?
Una gota aquí, otra gota allá.
Bzzzzzzzzzzzzzz.
Miel.
Y más miel.
Yo soy una obrera.
Bzzzzzzzzzzzzzz.
Y a mucha honra.
Pequeñas historias, melodías de insomnio, mensajes en envases de aire, días de tristelicidad...
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La mayoría somos obreras, esa es la gracia. Las reinas andan sólas, buscando un zángano, y los zánganos vendiendo favores sexuales. Así que lo mejor, obreras.
ResponderEliminarPues donde esté el zángano...
ResponderEliminarlo de obrera está bien, pero es cansado
ResponderEliminarLa vida de zángana no debe ser mala tampoco...
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