Pequeñas historias, melodías de insomnio, mensajes en envases de aire, días de tristelicidad...
sábado, 7 de febrero de 2009
Cretino
A veces despreciamos lo que nos han regalado. El padre, el amigo, el amante o el destino. El regalo puede ser la vida misma, el tiempo, los cuidados, el cariño... o un bolígrafo bonito. Lo despreciamos por la sencilla razón de que lo tenemos, de que fue casual el conseguirlo. Y haciéndolo nos despreciamos a nosotros mismos y la mezquindad es doble. Estos actos delatan la pobreza de nuestro espíritu. Despreciamos el abrazo, la sonrisa, la palabra, el guiño. Son esos días que nos creemos acreedores de todo lo humano y lo divino. Nos da alguien su todo y el todo del todo nos parece ínfimo. Es normal, es humano, es comprensible, es excusable, ser un día o dos, un estúpido, un cretino.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Escribiendo en la cama
Estoy escribiendo en la cama. Tú duermes. Hace mucho calor esta primera noche del verano. Es por eso que has apartado la colcha de un...
-
La mano que toca ha pedido que traduzca la letra del tango Garufa . Una barbaridad que acepto encantado en este esfuerzo impertinente de tra...
-
Escribo sin modelo, a lo que salga. Escribo de memoria, de repente. Escibo sobre mí, sobre la gente. Como un trágico juego sin cartas, solit...
-
Llego al puesto de la fruta a comprar unos aguacates, una berenjena, dos calabacines y uvas , claro. El mercado es una fuente inagotable de ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario
¡Muchas gracias por comentar!