Las manos. Siempre las manos. Para asir, alcanzar, notar... para ver.
Las manos, para hablar.
Ellas dicen lo que yo no me atrevo a decir. Ellas nunca engañan. Porque no saben.
Las manos para cocinar, para comer, para bailar, para besar.
Las manos, para salvar. ¡Agárrate fuerte!
Me dijo:
-Yo me sé tus manos. Tus manos son el mapa de tu alma, y las llevas así, como quien no quiere la cosa. Con esas manos al aire vas desnudo, que lo sepas.
No escondas las manos.
Pequeñas historias, melodías de insomnio, mensajes en envases de aire, días de tristelicidad...
miércoles, 21 de enero de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Escribiendo en la cama
Estoy escribiendo en la cama. Tú duermes. Hace mucho calor esta primera noche del verano. Es por eso que has apartado la colcha de un...
-
La mano que toca ha pedido que traduzca la letra del tango Garufa . Una barbaridad que acepto encantado en este esfuerzo impertinente de tra...
-
Ayer fue miércoles toda la mañana: por la tarde cambió, se puso casi lunes, (...) Ángel González (Lo mandó Lomix . Gracias)
-
Escribo sin modelo, a lo que salga. Escribo de memoria, de repente. Escibo sobre mí, sobre la gente. Como un trágico juego sin cartas, solit...
No hay comentarios:
Publicar un comentario
¡Muchas gracias por comentar!