Un día, allá por el año 92, andaba por Buenos Aires. Me instalé en casa de mi abuela Themis, que contaba 80 o más. No muchos más. Quizá 82. No recuerdo. Me iba al centro de la ciudad -porque ella vivía en el primer barrio del norte limítrofe con la Capital Federal- y me dio una serie de recomendaciones. Ella había optado por ir a ver una exposición de Paul Klee.
Mi abuela era así. Se metía a sus ochentaypico una excursíón de más de una hora y media para ver una retrospectiva de Paul Klee. Mi abuelo se quedaba entonces desolado, sentado en una butaca del sillón que está delante de la puerta de entrada de la casa, esperando el regreso de su mujer. Cuando la veía entrar, se levantaba y seguía con su vida.
Mi abuela rezongaba -uso esa palabra porque la usaba ella- y decía, siempre decía:
"No hay nada peor que una pareja culo y calzón, todo el rato juntos, uno pegado al otro".
Mi abuela era así.
Pequeñas historias, melodías de insomnio, mensajes en envases de aire, días de tristelicidad...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Escribiendo en la cama
Estoy escribiendo en la cama. Tú duermes. Hace mucho calor esta primera noche del verano. Es por eso que has apartado la colcha de un...
-
La mano que toca ha pedido que traduzca la letra del tango Garufa . Una barbaridad que acepto encantado en este esfuerzo impertinente de tra...
-
El cuerpo humano es el único instrumento musical que se afina a la vez que se toca. Después de muchos años estudiando matemáticas he descub...
-
Llego al puesto de la fruta a comprar unos aguacates, una berenjena, dos calabacines y uvas , claro. El mercado es una fuente inagotable de ...
a mi me hubiera o hubiese gustado tener una abuela así, a una la conocí poco y la otra, merecería un ciclo sobre sus holgazanes despropósitos. No he visto persona mas egoista e inactiva en el mundo.
ResponderEliminar