miércoles, 12 de octubre de 2005

Estatuas



Cuentan que Filiponi, el gran escultor del siglo XV, estaba harto de tanto obedecer a su mentor, de no tener libertad creativa. ¿Pero por qué siempre tengo que representar a los personajes sentados, o de pie? Dejadme, por favor, alejarme, siquiera temporalmente, de la solemnidad y el boato. Para crecer como artista necesito introducir el movimiento, salirme de los estrechos cauces que marca la tradición.

Su mecenas concedió.

Y Filiponi creo este maravilloso conjunto al que tituló Apolo y un amigo haciendo aerobic.

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